La Oferta Económica de las Primarias, el HUB HANKE DEL PAQUETAZO.

Por Miguel Ernesto Salazar.

Qué estaría pensando Luis Fragachán cuando escribió la letra de aquel merengue venezolano que lleva por título, «El Norte es una Quimera», creo que sin duda fue la frustración de  Fragachán en su visita a New York en tiempos de la Depresión estadounidense.

“Me fui para Nueva York en busca de unos centavos…”, es el lugar común de los candidatos de oposición que participaran en las Primarias del sector de la oposición conocido como “G4” que acuden a New York, mejor conocida como “La Gran Manzana” o a otros lugares del Norte, como Miami o Baltimore, a presentar los planes económicos que ofertan en su carrera por ser candidatos de ese sector de la oposición venezolana para disputarle al Presidente Nicolas Maduro el poder. ¿Será que este sector del G4 sueña con encontrar el tesoro escondido en Liberty Island del pirata William “Captain” Kidd? El viejo dicho popular dice, “Ladrón que roba a un ladrón tiene cien años de perdón”

Lo cierto del caso es que por ahora dos de los candidatos que se medirán en las Primarias en octubre de este año (siempre que se lleguen a dar), ya han visitado la Gran Manzana para lanzar el paquetazo neoliberal que encierran sus planes económicos. Nos referimos al caso de Roberto Enríquez (COPEI) y María Corina Machado (VENTE VENEZUELA).

El copeyano bautizó el paquetazo con el nombre de «Plan Hanke» y la Mari Cori no se quedó atrás y tituló su paquetazo bajo el nombre rimbombante de “María Corina Machado´s Economic Plan, including her measures to address Venezuela´s energy sector and its external public debt”. Ellos presentan un plan cargado de un anglicismo fanático para promover sus ideas neoliberales mientras del otro lado, el nuestro, a lo criollito, tenemos el “Plan de la Patria” cuya idea central está sustentada en la Independencia Plena que se resiste a los embates neoliberales.

Ambos candidatos han tomado la decisión de presentar el paquetazo en el extranjero, no les interesa lo que opine el ciudadano de a pie quien por supuesto desconoce el conjunto de medidas neoliberales que acabarían con la paz de la República. Ambos tienen en la mira a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, primer obstáculo para aplicar el paquetazo neoliberal. Enríquez ha presentado el «Plan Hanke» bajo tutoría del gurú, Steve Hanke, quien ha dicho que la pieza central del plan es “una caja de conversión para VNZ, que aplastaría la inflación y convertiría al bolívar en un clon del USD”. Algunas barbaridades son expresadas por el pupilo de Hanke: “En Baltimore pudimos afinar detalles del plan económico Hanke; cerrar el BCV, sustituirlo por la Junta Monetaria, acabar con la inflación en 30 días, recuperar el poder adquisitivo, reactivar la economía, salir de la deuda externa y crear el Fondo Ciudadano de Venezuela”. ¿Cómo acabarían con la inflación en 30 días? ¿Dolarizar la economía venezolana es la receta para reactivar la economía? ¿Cuál es el resultado de la idea de Steve Hanke en Ecuador, donde fue el gurú de su dolarización? Recordemos Hanke fue asesor económico de Pinochet, Carlos Menen, solo para recordar cómo se logra el milagro económico.

María Corina Machado ha sido más clara que Roberto Enríquez. “La principal candidata a la Presidencia de Venezuela en 2024” como nos la quieren vender, desea convertir al país en un “hub energético de Las Américas”, para “restablecer el Estado de Derecho, proteger la propiedad privada, abrir los mercados, estabilizar los servicios públicos y abordar las necesidades sociales de los sectores más vulnerables del país”. ¿Pero cómo logrará la Machado convertir a Venezuela en el centro energético de “Las Américas” si privatiza a PDVSA?

Aunque los gurúes de María Corina Machados son criollitos, comparten la idea común con Steve Hanke, la fórmula neoliberal. Carlos Blanco, Gustavo García, Rafael de La Cruz, Lino Carrillo, Miguel Lara, Evanan Romero y Oswaldo Lairet, sin llegar a ruborizarse han propuesto “Los cuatro pilares para la transformación”; “1. Un programa de estabilización económica, 2. Un programa de expansión económica, 3. La reestructuración de la deuda y 4. Transformar a Venezuela en el hub energético de las Américas”.

Estabilizar la economía, acabar con la hiperinflación y la devaluación de la moneda son generalidades acompañadas con lo sustantivo, “reduciendo el despilfarro del gasto público y llevando al gobierno a un tamaño óptimo, privatizando corporaciones propiedad del gobierno que operan bajo pérdidas, incrementando la transparencia del presupuesto del sector público, recuperando la independencia del Banco Central y eliminando las múltiples restricciones que existen en el sistema de pagos”. Todo a través de un “extenso programa de privatización de todos los sectores económicos, comenzando con el sector petrolero. La inversión y privatización mencionadas tendrían como áreas prioritarias la energía, agua, gas, telecomunicaciones, carreteras, aeropuertos y puertos marítimos”. PDVSA, CANTV, CORPOELEC, Las HIDRO, SIDOR y todas las empresas que conforman la CVG, tendrán su suerte echada junto a sus trabajadores en el corto y empedrado camino privatizador de quienes seguirán con firmeza las directrices de organismos internacionales al servicio del Gran Capital como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

¿Por qué la Gran Manzana, Baltimore o Miami para trasmitir la propuesta económica lejos de la idiosincrasia del venezolano? Diría la simpática Indira Urbaneja: “Cuando convencer a los extranjeros es más importante que convencer a su propio país. Así se comporta un sector de la oposición, desconectado de la gente”. ¿Pero y si la explicación es mucho más simple? ¿Y si más allá de quedar bien con el FMI, el Banco Mundial y demás espécimen, se trata de una simple raqueta que pasan estos personajes para blindar sus arcas financieras y la de aquellos intereses que ellos representan?

Uno se imagina a la Machado caminando unas cuadras desde donde presentó su plan económico, en el Américas Society y el Council of the Américas, hasta el restaurant Daniel en la calle 65 en Park Avenue mientras pide el plato entrante, un Ossetra Imperial Dorada para acompañar después un Michagan Pepino “Vichyssoise” ahumado y refrigerado con caviar de ossetra, vodka, yogur de rábano picante en emulsión de eneldo para cerrar con un Rose Vacherin, un sorbete de ciruela con helado de pistacho y confitura de rosa silvestre. Todo esto mientras aborda con el Chef Daniel Boulud las líneas económicas que “mejorarán la calidad de vida de los venezolanos y fortalecerán las instituciones democráticas” y entre la degustación de un vino tinto francés, el Louis Roederer Brut Premier, estar con los pobres “Hasta el Final”.  

Un amigo, expresó una idea con mucho sentido: “No es sólo que crean -porque pensar, no creo que logren- que tienen chance, sino que ser candidato presidencial trae beneficios económicos personales por la vía del financiamiento a la campaña electoral, un ejemplo sencillo: cuando William Ojeda fue candidato a las alcaldía de Petare, abrió dos cuentas en Banesco para recibir las «donaciones», una a su nombre y la otra a nombre de su mamá y de cada «donación», metía el 15% en la de su mamá, recuerdo que acumuló unos cuantos millones ahí, no recuerdo si llegó detrás de la ambulancia, pero quedó buchón. Ahora imaginemos el monto de las «donaciones» en este momento que se trata de sacar al chavismo del poder y que las cuentas se crean off choros, por eso presenta sus «planes» en New York”.

Y nuevamente la letra de Luis Fragachán, “El Norte es una quimera”…“Todo el que va a Nueva York / Se vuelve tan embustero / Que, si allá lavaba platos, dice aquí que era platero…”.

Entre el embuste y el platero, desde New York, Baltimore o Miami, en el análisis de quienes empujan el paquetazo, no aprecian un pueblo que se prepara para enfrentar cualquier propuesta neoliberal que intente fulminar la paz lograda en tiempos de revolución. Subestiman al pueblo. Y es que en esta disputa por el poder no hay una única opción avasallando, como nos han querido ofrecer, con esta oposición que ve en New York una quimera sino que hay un pueblo que en cada rincón se está agrupando y movilizando para defender al país del pitiyanqui que lo quiere desmembrar.