Una Ilusión llamada María Corina.

Por Miguel Ernesto Salazar.

«El régimen le tiene pavor a una candidatura de María Corina Machado en este momento», fue la declaración de Antonio De La Cruz, un “especialista en economía y petróleo” hecha en el programa de Idania Chirinos, una de las tantas voces que han ido creando la sensación de una histeria colectiva en el seno del chavismo ante la candidatura de María Corina Machado.

Recuerdo un pasaje de mi niñez en unas vacaciones en casa de mi tía Lucrecia en Margarita cuando ella y el tío Domingo me llevaron a ver al Mago Henry quien estaba en la isla y tendría una presentación en Pampatar. Aquel señor hacía que uno dudara de la realidad, ilusión iba y venía, y uno engolosinado con aquel espectáculo. Con Maria Corina ocurre algo parecido, ilusión va y viene. Y es que la magia es arte, se ponen a trabajar conocimientos y prácticas con las que se pretende producir resultados contrarios a las leyes naturales, utilizando para ello actos o palabras, o bien con la intervención de seres fantásticos. El mago y el ilusionista, profesiones que se complementan, utilizan técnicas como la sugestión, la hipnosis y la programación neurolingüística (PNL) para ponerle un parche a la realidad. Hay mayorías políticas y opciones electorales que se construyen a punta de ramosos, mañas, trucos e ilusiones.

En una entrevista al Mago Henry, este señala lo que deseaba hacer desde que era niño, “Yo tenía claro que quería ser ilusionista, querer es poder”, rememora el mago. Otra de declaración pero esta vez de María Corina Machado hecha en una entrevista difundida por otro medio dedicado a la ilusión, “Efecto Cocuyo”, dejar ver el truco: “La cantidad de personas que se acercan a los eventos que hacemos en todo el país, que son parte de las estructuras del chavismo, es muy revelador para mí” o esta otra perla, “Hay que dejar atrás el socialismo porque yo sí estoy dispuesta a ganar y a cobrar, eso es importante de cara a la elección de 2024”. Uno conecta la declaración del Mago Henry con la de María Corina y con un poco de esfuerzo se logra ver el truco tras la ilusión. El Mago Henry también decía que para crear una ilusión “hacen falta más cosas como una buena presencia en el escenario, carisma, don de palabra y lo último de todo es el truco, es hacer la ilusión”. Pareciera que todo está servido para sostener la ilusión de una María Corina Machado avasallante y un chavismo casi que escondido, en retirada y resignado ante el empuje de la Machado Zuloaga. Un ejemplo que da cuenta de la idea del Mago Henry para crear la ilusión, fue el escenario dispuesto en Trujillo, un hombre que estaba “ciego” y se “operó” para poder ver a María Corina. El mismo escenario con ayuda de cámaras dio la sensación de multitud.

De estar en el sótano de las encuestas la colocaron como una contrincante fuera de lote. Algo así como incluso ha titulado la revista colombiana “Semana”, el “Fenómeno María Corina”. ¿María Corina Machado realmente representa la realidad del mundo político? ¿Quién infla sus números y su anhelo por Miraflores?

En estos días, buscando material, me encontré con un artículo de Eduardo Davis del 7 octubre del año 1997, titulado, «Vote hermosura», dedicado a Irene Sáez. Davis precisa: «Las encuestas la coronan como futura presidenta de Venezuela. Aquello que comenzó siendo una boutade de una chica guapa y desenfadada se ha convertido, con el tiempo, en una auténtica conmoción. La ex Miss Universo Irene Sáez encabeza con firmeza todos los estudios sobre la intención de voto en las elecciones de diciembre de 1998. Los últimos le otorgan un 33% frente al 12% de Claudio Fermin de Acción Democrática o el 8% del ex golpista Hugo Chávez. Los partidos ya han reaccionado al éxito de Irene y ahora todos tratan de incorporar con prisa toda suerte de reinas de la pasarela a sus listas de candidatos o a los mítines para mitigar el impacto Sáez”.

El “impacto Sáez” fue diluido por elementos del establishment de la vieja guardia política de la Cuarta República. Todos sabemos cómo terminó ese cuento, Irene Sáez renunció y Hugo Chávez ganó contra todo pronóstico y encuestas. Entonces quiénes son los que inflan la opción de María Corina, quiénes están detrás del “impacto Machado”. Me atrevo a señalar que son los mismos sectores que estuvieron detrás de Irene Sáez. No digo que María Corina Machado vaya a renunciar y mucho menos la estoy comparando con la bella Irene, pero ambas tienen en común, sus vínculos con la oligarquía tradicional venezolana aferrada a la querencia al poder perdido a manos del pueblo venezolano, “un comando de sifrinos, de gente superficial” y un sector político que hemos señalado anteriormente que busca cerrarle la puerta a candidaturas no ligadas a los partidos políticos tradicionales y sus derivados modernos. Por cierto, pensando en voz alta, otro candidato a quien le espera la suerte de Irene es al Conde Er Guacharo.

Ahora bien, tampoco podemos dejar de señalar que el antichavismo esté huérfano de padre y busca entre los apóstoles de la barbarie quien asuma su vanguardia. En esa búsqueda ciertamente, María Corina Machado, es una opción. Además de contar con el apoyo de los sectores ultraconservadores de los Estados Unidos, la foto de María Corina con George W. Bush se cobra. Además la Machado cuenta con un proyecto de país que es la antítesis del proyecto Bolivariano y Socialista. De esta manera, ciertamente, debemos desde el chavismo preocuparnos de opciones políticas que sueñan con el Poder soportadas en ideologías ultraconservadoras que por cierto no actúan solas ni espontáneamente. No subestimar pero tampoco caer en la ilusión y sobredimensionar a la Machado. La Cumbre por la Democracia, el Grupo Libertad y Democracia o el Foro Madrid, tan solo por citar algunos cónclaves donde se han reunido los que defienden su modelo occidental de democracia y libertad, son escenarios donde nacen los ilusionistas y donde se delinean los trucos para torcer la realidad cotidiana.

Quien en mayo de 2019 declarará: “Queda claro que queda una sola opción, que los militares no van a quebrarse hasta que haya una fuerza externa que contrarreste al Estado criminal. ¿Qué falta?”. Hoy pregona, “En una negociación real, seria, para la salida del régimen; yo estoy dispuesta a participar”. La “amazona sin caballo” busca con truco y maña atraer tanto a las bases adecas como al chavismo. Por un lado se sirve de su maestro para colocar la ilusión en la tropa adeca, el presidente de la Fundación  Rómulo Betancourt, Germán Carrera Damas. Y para el truco mayor de atraer o por lo menos implosionar a la base del Chavismo acude nada más y nada menos que a Rafael Ramírez, quien para la Machado es garantía de la transición. María Corina Machado lo sabe, sola no atraería más electores, su techo político está en el sector más radical de la oposición que no supera el 10% del Registro Electoral.

La inscripción de María Corina para participar en las primarias es el momento clímax para terminar de crear la ilusión. No dejemos por fuera las palabras del Mago Henry, “una buena presencia en el escenario, carisma, don de palabra y lo último de todo es el truco,…”. La plaza Altamira ha corrido el telón para la función. “Conmigo se inscribió Venezuela”, fueron las palabras que complementan el “Hasta el Final” en “una última oportunidad” en su “lucha espiritual entre el bien y el mal” que la candidata de Vente Venezuela lanza ante una escuálida concentración (no en el sentido político de la palabra).    

Las primarias han quedado servidas a imagen y semejanza de la Machado. Diosdado Cabello tiene razón: “María Corina Machado es la única culpable de las primarias sin CNE”. La celada contra el resto de los participantes de las primarias se ha concretado. El temor más grande la oposición en no lograr un candidato de consenso resultante del proceso de primarias pareciera estar cada día y con cada paso que da la oposición más cerca de materializarse.

Tal como diría el Comandante Hugo Chávez, al referirse a la Machado, para entonces, diputada, cuando en un mensaje anual a la Nación desde la Asamblea Nacional en el 2012, María Corina interrumpía el discurso del Comandante Chávez con aquella frase de “el tiempo se les acabó”, a lo que el propio Chávez respondería: “Águila no caza mosca, diputada”. Además llevaba consigo el mata moscas para hacer frente a la barbarie. Con Chávez y el proyecto país plasmado en la Constitución, debemos ser consecuentes, el Pueblo Chavista no caza mosca.

Ni con truco ni con maña el pueblo no se engaña.