Por Jesús Mujica Rojas. Ceramonauta.
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”El 23 de enero, lo confieso a manera de autocrítica creadora,
Fabricio Ojeda. Carta de Renuncia al Congreso Nacional.1962.
nada ocurrió en Venezuela, a no ser el simple cambio de unos
hombres por otros al frente de los destinos públicos.
Nada se hizo para erradicar los privilegios ni las injusticias.
Quienes ocuparon el Poder, con excepciones honrosas,
claro está, nada hicieron para liberarnos de coyunturas
imperialistas, de la dominación feudal, de la opresión oligárquica…”
DEL PACTO DE NUEVA YORK AL PACTO DE PUNTO FIJO
Este extracto de la carta de renuncia de Fabricio Ojeda, periodista, expresidente de la Junta Patriótica, organismo unitario que aglutino al Partido Comunista de Venezuela, Acción Democrática, Copei y Unión Republicana Democrática, organizaciones en la clandestinidad que dirigieron las acciones cívico-militar que derrocaron la dictadura militar del general Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958.
En los comicios convocados, Rómulo Betancourt, del partido Acción Democrática, salió electo en las elecciones presidenciales de diciembre de 1958, con el apoyo de AD, obtuvo 1.284.092 votos. Ahora bien esta victoria electoral de Betancourt tiene su origen en el llamado Pacto de Nueva York, auspiciado y apadrinado por David Rockefeller, dueño de la Standard Oil, hoy Exxon-Mobil, y el ex-comunista italiano Sefarino Romualdi, agente de la C.I.A., quien ejercía un alto cargo en los sindicatos reformistas de los Estados Unidos de Norteamérica, la American Federatión of Labor (AFL). Romualdi pone en contacto a Betancourt con Maurice Bergbaum, Jefe de Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado; e incluso con Allen Dulles, Director-Jefe del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica. El Pacto tuvo como puntos de honor: 1- Aislar a los comunistas y disolver la Junta Patriótica. 2-La Paz Laboral, congelación de las contratos colectivos. 3- Disminución del Gasto Público, reducción y congelación de sueldos y salarios. 4- La alternabilidad para ejercer la presidencia de la República. 5- Suspender las concesiones petroleras otorgada por Pérez Jiménez a las pequeñas compañías petroleras no participantes en los monopolios que explotaban los hidrocarburos en Venezuela, a partir de la dictadura de Juan Vicente Gómez, instalada a través de un golpe de Estado contra Cipriano Castro, el 19 de diciembre de 1909, con aprobación previa del Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, quienes envían al puerto de La Guaira tres corbetas de la marina de guerra, en señal de apoyo al golpe.
El 20 de diciembre de 1957 se reúnen en el Hotel Athletic Club de Nueva York: Rómulo Betancourt, del partido Acción Democrática. Rafael Caldera, del partido COPEI. Y Jovito Villalba, del Partido Unión Republicana Democrática. Contaron con la presencia de Maurice Bergbeum, por el Departamento de Estado. Serafino Romualdi, agente de la C.I.A., y el escritor colombiano German Arciniegas, quienes certificaron la firma del llamado Pacto de Nueva York. Una vez en Venezuela, el 31 de octubre de 1958, Betancourt, Caldera y Villalba, venezolanizaron la componenda llamándolo el Pacto de Punto Fijo, nombre del sitio donde fue reafirmado, inmueble propiedad del Dr. Caldera, llamado Punto Fijo.
El Pacto de Punto Fijo inauguro el tiempo de la dictadura de la democracia representativa en Venezuela, la cual duro 40 años. Rómulo Betancourt, una vez en la presidencia de la República, fue fiel servidor y cumplidor ante el imperialismo yanqui, aplicando la más cruenta represión al movimiento popular, a los partidos de izquierda, contra los sindicatos obreros y de empleados, al igual que los estudiantes de secundaria y universitarios. La democracia representativa a través de su interlocutor, Rómulo Betancourt, lanzo la consigna que define ese momento histórico y su acción anti pueblo: Disparar Primero y Averiguar Después. La demagogia, la represión y la entrega servil a los intereses anti nacionales contaminaron las esferas de los gobiernos adecos-copeyanos por el reparto de la renta petrolera a las élites partidistas y a la burguesía parasitaria agrupada en FEDECAMARAS. Otra de las acciones fue: Segregar y aislar a los comunistas, quienes a la vista del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, eran el mayor peligro.
A todas estas el joven Alí Rodríguez Araque, se había incorporado a la Juventud Comunista de Venezuela (1956) siendo estudiante de derecho en la Universidad de los Andes, Mérida, de donde es expulsado y perseguido por la dictadura de Pérez Jiménez. En 1961 obtiene el título de abogado en la Universidad Central de Venezuela, Promoción Fidel Castro, a partir de ese año hasta 1964 se dedica militantemente a la defensa de los obreros y sindicatos en el estado Carabobo, hasta que es acusado y perseguido por subversivo, situación que le obliga a pasar a la clandestinidad.
Alí Rodríguez, señala que ese período, el de Betancourt, inicia un camino tormentoso para Venezuela. Por un lado se experimenta un tremendo auge del movimiento obrero, los comunistas van ganando terreno en las elecciones sindicales posesionándose de las directivas, incluso la de los sindicatos claves de la industria petrolera. Lo mismo sucedió en la organización de incontables ligas campesinas bajo la dirección de los comunistas, en algunas oportunidades con sectores progresistas, nacionalistas y revolucionarios de Acción Democrática. Y en el seno del movimiento estudiantil se produce un abrumador apoyo a la juventud del PCV y de la izquierda de AD, que más adelante daría origen al Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). Por otro lado, nos dice Alí: “Casi de inmediato aparecieron bandas armadas de carácter fascista organizadas por Acción Democrática bajo la dirección política de Rómulo Betancourt. Se inicia así la práctica rutinaria de asaltar los sindicatos donde perdían las elecciones. Hubo muertos y numerosos heridos como consecuencia de los asaltos de esas bandas fascistas contra asambleas pacíficas e inermes. De allí que, de nuestra parte se iniciara la organización de grupos de autodefensa, aunque muy pobremente dotados. En algún momento, incluso yo mismo estuve envuelto en aquellas situaciones. (…) Ante esa feroz represión, en la Juventud Comunista comenzaron a organizarse los grupos armados que recibían algún entrenamiento militar y que más tarde, darían lugar a las Unidades Tácticas de Combate (UTC) como respuesta a esa situación. (…) Lo que quiero decir es que la acción guerrillera no vino de la nada. Se conjugaron una serie de factores de distinta naturaleza, que fueron determinando una respuesta armada”. (Elizalde. 2012: 14-15).
III CONGRESO DEL PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA.
Víctor Chino Valera Mora. 1961.Canción del soldado justo.
A los montes me voy, me voy completo
y espero regresar de igual manera (…)
Me voy a despeñar sobre los crueles
que han hecho de la patria un agujero
y si no asiste el pecho a la camisa
y me matan de muerte sin lucero,
esperadme, os lo pido caminando,
que yo regresaré como los pueblos
cantando y más cantando y más cantando”.
Ante la irreversible situación planteada por el imperialismo a través de su representante en la presidencia, Rómulo Betancourt ,el pueblo trabajador no tuvo otra opción que resistir la arremetida de los cuerpos de represión del Estado y las bandas armadas de AD. La juventud trabajadora, campesina y estudiantil se convirtió en la vanguardia armada del pueblo venezolano, bajo el maravilloso influjo de la Revolución Cubana, dirigida por Fidel Castro. Es así que durante la realización en la clandestinidad del III Congreso del Partido Comunista de Venezuela, del 10 al 16 de marzo de 1961, este Congreso decidió, por mayoría, no por unanimidad, asumir la tesis de la lucha armada, como vía insurreccionar para la toma del poder político en Venezuela. según testimonia Alí Rodríguez: “tesis que también siguió la izquierda de Acción Democrática, convertida en el MIR. Tiempo después, un sector de Unión Republicana Democrática, liderada por José Vicente Rangel y José (Cheito) Herrera, que se convirtió en Vanguardia Popular Nacionalista (VPN), enfrentaría también la ratificación de la alianza de este partido en lo que llamaban “la ancha base”, dominada por Acción Democrática durante el gobierno de Raúl Leoní”.
Causas y efectos que determinaron y signaron la vida de las y los venezolanos y sus instituciones, que determinaron el reflujo del movimiento popular-revolucionario, y la derrota política que sufrimos las y los revolucionarios que militamos en los partidos que asumieron la lucha armada durante las décadas de 1960, 1970 y 1980. Ahora bien, la verdadera causa económica de la crisis social en Venezuela, fue todo lo relacionado con lo injusto de la distribución de la renta petrolera, la entrega de nuestras riquezas naturales a la explotación de los consorcios petroleros transnacionales, así como el deterioro y crisis de las instituciones de el Estado que conformaban la República de Venezuela.
En todo este devenir político tenemos que Alí Rodríguez , quien para esa época, se le conoce como el Comandante Fausto, participa en la confrontación armada en diferentes frentes de lucha del campo y la ciudad, hasta ser uno de los principales dirigentes revolucionarios que formaron la dirección política de la Comandancia de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) y del Partido de la Revolución Venezolana (PRV), desde 1966 hasta 1979, año en que encabeza el equipo de negociación con el gobierno de Luis Herrera Campins (COPEI), para la incorporación a la vida legal del PRV.
