El masivo alistamiento en las milicias bolivarianas y la unidad nacional ante la agresión de los halcones de la Administración Trump, constituye la poderosa respuesta de Venezuela a las amenazas de invadir a nuestro país, y a la grosera campaña contra el Presidente Nicolás Maduro, el ministro y secretario general del PSUV, Diosdado Cabello y el ministro de la Defensa, General Vladimir Padrino López.
El pasado fin de semana, en más de cien ciudades del mundo se registraron manifestaciones y actividades en solidaridad con el aguerrido pueblo venezolano.
Las primeras informaciones llegaron de Londres, desde Roma, ante una de las medievales iglesias se pronunciaron con una gigantesca pancarta, como la que colocaron los chilenos ante la Embajada de Estados Unidos en Santiago, en México no se hicieron esperar los actos en distintas ciudades, en El Salvador, en Honduras, en Panamá, en diversas ciudades de Colombia, y no se puede dejar de mencionar la acción de la Internacional Antifascista en Argentina.
En el oeste de Estados Unidos, los perseguidos latinos, además de defender sus derechos ciudadanos, también, levantaron la bandera tricolor de Venezuela, la amarilla, azul y roja, con ocho estrellas, que se ha convertido en un símbolo de resistencia y de victoria.
Según las redes controladas por Elon Musk, nuestra nación es un caos, sacan fotos de cualquier lugar y de otros tiempos para desinformar y decir que ya los marines están en suelo venezolano.
A pesar de la intensidad de la campaña mediática, la realidad es la realidad, y aquí, la paz prevalece, y nuestra gente sigue en sus trabajos cotidianos y haciendo un chiste de cada barbaridad que dice “la sayona”. La Humanidad abraza a Venezuela y tal y como dijo el Presidente Maduro: “ahora somos más fuertes”.
