Una inmensa ola de indignación recorre el territorio nacional, por la decisión tomada por el Gobierno de Estados Unidos contra nuestros compatriotas migrantes, hecho que debe ser calificado como lo que es: un acto criminal.
Basándose en una anacrónica ley que data de 1798, titulada: “ley del enemigo extranjero”, el gobierno estadounidense dictó un instrumento jurídico en el que criminaliza de la manera más infame a los migrantes venezolanos, en abierta violación con la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y todas las leyes y tratados internacionales sobre la materia.
Hay que señalar de la manera más enfática, que nuestros compatriotas que están en Estados Unidos son gente honesta y trabajadora, y tal como dice el Comunicado Oficial del Gobierno Bolivariano:
“Venezuela rechaza la persecución contra nuestros connacionales, la expropiación de sus bienes personales, patrimonio, negocios, vehículos, cuentas bancarias. Asimismo, denunciamos de forma enérgica que nuestros compatriotas en Estados Unidos están siendo sometidos a persecución en sus lugares de trabajo, colegios, iglesias, hospitales y espacios públicos. Con profunda indignación repudiamos la amenaza de secuestro de menores de 14 años de edad; nunca en la historia se había llegado al extremo de pretender calificar en un documento oficial y de manera sumaria a niños como miembros de grupos terroristas, que son considerados criminales por el solo hecho de ser venezolanos”
La causa principal de nuestra migración es la aplicación de las sanciones económicas contra Venezuela, desde hace diez años, y no hay que olvidar que tal ataque contra nuestro país fue promovido por los voceros de la facción fascista de la extrema derecha, encabezada por María Corina Machado, Leopoldo López, Julio Borges y otros Venezuela está unida en defensa de nuestros migrantes.
