En menos de cinco años se produjo una transformación política en Venezuela, el chavismo logró construir una nueva mayoría, la oposición constitucionalista se consolidó, y la facción fascista fue derrotada en todos los frentes de lucha.
El renacimiento institucional y moral de la Asamblea Nacional y la aplicación de la nueva política económica del Gobierno Bolivariano, generaron las condiciones para la estabilidad política y el crecimiento sostenido de la economía.
“A punta de votos”, surgió un nuevo cuadro político en julio de 2024 con la histórica victoria del Presidente Nicolás Maduro, -y la derrota fulminante del intento de golpe de Estado-, en agosto la Consulta Popular y en diciembre la elección de las juezas y jueces de paz.
Las elecciones de este año arrojaron como resultado que el PSUV y el Polo Patriótico obtuvieron un resonante triunfo al alcanzar la mayoría determinante en la Asamblea Nacional, ganó 23 de las 24 gobernaciones y consejos legislativos, en los comicios de mayo; y más recientemente, en julio, ganó 285 alcaldías y concejos municipales de un total de 335.
La relación de fuerzas también cambió en el campo opositor, la Plataforma que agrupaba a la extrema derecha desapareció del mapa, ahora, la Alianza Democrática que participa en elecciones desde 2020 se convirtió en la primera minoría, seguida de Fuerza Vecinal, en tercer lugar, Vamos Cojedes y, por último, el grupito llamado Unión y Cambio, entre todos solo ganaron en 50 alcaldías, vale decir: retrocedieron.
A lo que hay que adicionar la Consulta Popular Nacional de febrero y la Consulta de la Juventud en julio.
Este pueblo venció la agresión imperialista y a los fascistas con el voto, con la movilización permanente, con organización, y con la unidad de las fuerzas revolucionarias.
¡Viva Venezuela!
