La Presidenta (e), Delcy Rodríguez, anunció que el 1° de mayo hará un aumento salarial responsable, y que igualmente, en un futuro próximo, conforme tengamos más recursos que permitan la sostenibilidad salarial, seguiremos avanzando.
El Mensaje a la Nación del ocho de abril abrió un debate importante, que parte de una premisa irrefutable: las sanciones afectan los salarios.
Hay que decir, una y otra vez, que las medidas coercitivas aplicadas a nuestra industria petrolera provocaron el desplome del ingreso nacional, una verdadera catástrofe, es sabido que el sector energético, en condiciones normales, vale decir, -sin sanciones- aportaba el 95% de las divisas que entraban al país, y el 70% de los ingresos del Estado.
Las draconianas sanciones impidieron las inversiones internacionales y la venta de nuestro petróleo en el mercado mundial, además de impactar al sistema financiero nacional.
En materia salarial el Gobierno Bolivariano aplica la medida coyuntural de los bonos, para atender la emergencia de la caída del ingreso, y al mismo tiempo, hace un enorme esfuerzo por contener la inflación, además, por sostener los subsidios a los servicios públicos y la gratuidad de la educación, y destina ingentes recursos al sistema de salud.
No se puede soslayar que las sanciones y las acciones del extremismo interno provocaron en 2019 una inflación anualizada de seis dígitos, que superó el 334 mil %, y un desabastecimiento del 39%. Está claro que el ataque a nuestra economía perforó nuestro el sistema de protección social, y que urge construir un nuevo consenso nacional que resuelva el sustancial asunto del salario integral.
La Gran Peregrinación que se realizará en toda Venezuela desde el 19 de abril al 1° de mayo, tiene como objetivo luchar contra el bloqueo, y por la recuperación de los salarios.
