Por Jesús Mujica Rojas. Ceramonauta.
MENE-PETROLEO.
La cuestión petrolera, en Venezuela tiene una característica de origen histórico que se remonta al 24 de octubre de 1829, en Quito, donde Simón Bolívar dictó su trascendental Decreto: “(…) conforme a las leyes, las minas de cualquier clase corresponden a la República, cuyo gobierno las concede en propiedad y posesión a los ciudadanos que las pidan bajo las condiciones expresadas en las leyes y ordenanzas de minas y con las demás que contiene el Decreto…”. Desde entonces el subsuelo y todo lo en él contenido, es propiedad de la Nación. El texto del Decreto del Libertador define lo esencial que debemos defender. (De la Plaza. 2008:6).
Volvemos a analizar a la luz reflexiva del camarada Alí Rodríguez la CAUSA y las Consecuencias (causalidad) del manejo de la cuestión petrolera en la historia de Venezuela del siglo XX. Veamos:
”En nuestro caso, la relación del capital-tierra, esta vez ya mundializada, ocurre en torno a otro recurso natural: el petróleo (…) el propietario es el Estado venezolano. Este, como la casi totalidad de los Estados modernos, impone una contribución por el acceso a cualquier yacimiento minero, particularmente en el caso de los yacimientos petrolíferos. Pero hay algo más: explorar para buscar petróleo, extraerlo, transportarlo y exportarlo, implica ocupación de territorio, pues el petróleo, como todo recurso natural, está alojado en la tierra. Está envuelto, pues, un problema territorial y, como tal, de soberanía. Esa contribución tiene, ya lo dije, la forma conocida como regalía minera. El capitalista contabiliza el pago de la regalía como un costo y lo traslada al precio, es decir, al consumidor final. Como, a su vez, los Estados de los mayores consumidores cobran impuestos, también influyen en el precio final. Encima de todo esto los especuladores en los mercados de futuros que suelen embolsillarse enormes ganancias a través de la simple y muy lucrativa compra y venta de contratos, se conforma un tejido de intereses capitalistas concurrentes en la eliminación de toda contribución tributaria, bien sea que esta asuma la forma de regalía o de impuesto sobre la ganancia”.
(Elizalde.2012: 19).
PETRÓLEO Y LA PLUSVALÍA INTERNACIONAL.
Rodríguez, nos aporta el concepto de la plusvalía internacional que se transforma en la renta. El petróleo -y más precisamente, la renta petrolera- ha sido el factor clave en la conformación de la sociedad, la economía, la cultura, los valores, la ética y el comportamiento político de las y los venezolanos del siglo XX, proyectándose a los comienzos de este siglo XXI, que signan las relaciones de nuestro país en el ámbito pluripolar a nivel internacional. Y para entender este dilema que se nos plantea en relación al ¿Cómo resolvemos el dilema entre el capitalismo y nuestro socialismo bolivariano?. En ese sentido Alí Rodríguez nos remite a las fuentes originarias de la economía clásica, desarrolladas por Carlos Marx en su importante aporte plasmado en su obra El Capital, según el cual existen tres factores de producción: 1- el capital, al que corresponde la ganancia, y más específicamente, el interés. 2- el trabajo, al cual corresponde el salario, al obrero que crea la riqueza. 3- la tierra, es decir, la renta de la tierra. Esta consiste en la remuneración que impone el propietario de una porción territorial, o quien ejerce su administración, a todo aquel que tiene interés en explotarla en agricultura (superficie), o bien sean las riquezas del subsuelo, aguas profundas, metales (oro, plata,o cobre) y piedras preciosas, minerales raros como el coltán, al igual que el carbón mineral, o el petróleo materias esenciales para la producción de energía para la maquinaria industrial, marítima y de guerra.
Consultamos el libro: “El Proceso de Privatización Petrolera en Venezuela”, de Alí Rodríguez, donde el Camarada nos dice:
“El capital y el trabajo son factores activos. El primero interviene mediante la inversión, la organización y ejecución de las distintas actividades dirigidas a la explotación del recurso natural, más su objetivo es obtener una ganancia, tanto mejor cuanto más alta ella sea. El trabajo implica el despliegue de la energía humana del trabajador para producir los bienes que persigue el propietario del capital, a cambio de lo cual recibe un salario destinado a cubrir su subsistencia. El propietario de la tierra, en cambio, no realiza ninguna actividad, pues se limita a percibir la renta, esto es, la contribución que impone por el acceso a su propiedad territorial. Su objetivo será obtener la más alta renta posible. Sin embargo, en ciertos casos, el terrateniente también puede actuar simultáneamente como capitalista. (…) De tal manera se sentirá con derecho a obtener, no solamente una renta, sino una ganancia”.
(Rodríguez. 2007:13-14).
PETRÓLEO Y SOBERANÍA NACIONAL.
El Estado de la República Bolivariana de Venezuela tiene el monopolio de los recursos naturales incluyendo los que están en el subsuelo, entre otros los hidrocarburos. De tal manera que quien quiera acceder a ellos debe hacerlo previa autorización del Estado, conforme lo prescrito en la Ley Orgánica de Hidrocarburos (Decreto N° 1.510 – 02 de noviembre de 2001). Promulgada por el Comandante-Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, desde el Parque La Petrolia, Municipio Junín, Estado Táchira, el 1° de enero de 2002. El Estado actúa literalmente como un Estado terrateniente (solamente más allá de nuestras fronteras, a lo interno no se impone esa renta, por ejemplo, los combustibles en el mercado interno se distribuyen virtualmente gratis, en comparación a los precios del mercado internacional), pero, al mismo tiempo, como soberano, hecho éste que adquiere importancia jurídica, política y ética.
Con su pausada elocuencia Alí Rodríguez se referirse a la actual situación de la industria de los hidrocarburos, a partir de la promulgación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos el Camarada Fausto afirma:
”Desde la nacionalización, al invertir en la exploración, producción, refinación, transporte y comercio de hidrocarburos, el Estado actúa como un Estado capitalista, con lo cual obtiene ganancias que se expresan en las declaraciones de dividendos por parte de la empresa pública PDVSA. Ahora bien, es de resaltar que, aun cuando la renta se expresa como un costo de producción y se carga a los precios, la misma solamente se cobra fronteras afuera.(la renta petrolera no la pagan los venezolanos, sino que se le carga a los consumidores en el exterior a través de los precios). De manera que la lucha interna en Venezuela no ha sido confrontación por la eliminación o reducción de la renta de la tierra, sino más bien una lucha distributiva del flujo rentístico proveniente del exterior. Ello ha generado, en muchos momentos de nuestra historia moderna, el espejismo de una prosperidad que no se sustenta en un desarrollo real de nuestras fuerzas productivas, sino en un reparto de la renta que, aunque desigual, ha perneado la mayor parte de los sectores de nuestra sociedad”.
ÉTICA REVOLUCIONARIA PARA SERVIR AL PUEBLO.
A través de más de cinco décadas de indetenibles haceres revolucionarios el Camarada Fausto, militante revolucionario desde la clandestinidad que imponía la lucha armada (1964-1978) asumió con gallardía y constancia sus aportes a la organización, lucha y estudios para desentrañar los aspectos teóricos y conceptuales de la cosa petrolera.
Alí Rodríguez, en la legalidad, en las actividades con las y los trabajadores, campesinos y estudiantes, en su carácter de dirigente revolucionario. Como Diputado en el Congreso Nacional (1983-1998), defendiendo la soberanía nacional ante las fuerzas del neo liberalismo que pujaban en la cuarta república, la dictadura de la democracia representativa, por ponerle la mano a la renta petrolera vendiendo e hipotecando al país ante las transnacionales imperialistas de los hidrocarburos. Como orientador desde antes del “Por Ahora” de Chávez, y el “Movimiento Bolivariano 200”… hasta ocupar cargos ministeriales en el Gobierno Bolivariano: Ministro de Energía y Minas (1999). Designado como Secretario General de OPEP (2000). Presidente de Presidente de PDVSA (2002). Ministro de Relaciones Exteriores- Canciller (2004). En la cartera del Ministerio del Poder Popular para la Economía y Finanzas (2008). Desde el Ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica (2010). Como Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas -UNASUR. (2012). Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Bolivariana de Venezuela ante la República de Cuba (2006, y en varias oportunidades hasta 2018). El Presidente Obrero Nicolás Maduro Moros, lo nombra Presidente Honorario de PDVSA (2017).
PARA SEGUIR LEYENDO Y VIVIENDO:
-De La Plaza, Salvador. El Petróleo en la Vida Venezolana. Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica. Oficina de Comunicación y Relaciones Institucionales. Fondo Editorial –
Colección Bibliográfica N° 3. Primera Edición: octubre de 2011. República Bolivariana de Venezuela.
– ——– Breve Historia del Petróleo en Venezuela. PDVSA. Caracas Venezuela, 2008.
-Elizalde, Rosa María. Antes de que se Olvide.Conversación con Alí Rodríguez Araque. Editora Política. La Habana-Cuba, 2012.
-García Ponce, Guillermo. Tal día como hoy. COFAE. Colección Historia N° 4. Caracas-Venezuela, 2009.
-Mujica Rojas, Jesús. César Rengifo A Viva Voz. Alcaldía de Caracas, Fondo Editorial Funndarte. Caracas-Venezuela, 2013.
-Rengifo, César. Tetralogía del Petróleo. Monte Ávila Editores Latinoamericana. Caracas-Venezuela, 2010.
-Rodríguez Araque, Alí. El Proceso de Privatización Petrolera en Venezuela. Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica. Oficina de Comunicación y Relaciones Institucionales. Fondo Editorial – Colección Bibliográfica N° 5. Primera Edición: julio de 2012. República Bolivariana de Venezuela.
– ——— Servir al Pueblo. El desafío socialista. Ministerio del Poder Popular para las Industria Básicas y Minería. Caracas-Venezuela, 2007.
-Travieso, Fernando y otros autores. La Historia Petrolera Venezolana. LA PETROLIA. El Acuerdo de Achnacarry y la Petrolia del Táchira. Observatorio Socialista Petrolero. Caracas-Venezuela, 2012.
