La liberación inmediata del Presidente Nicolás Maduro y de la Primera Dama y Diputada Cilia Flores es el objetivo común de la nación, y tiene como premisa la unidad, la continuidad del crecimiento económico y social, y la paz.
El Gobierno Bolivariano desarrolla en todas sus vertientes el Plan de las 7 Transformaciones, y puso en marcha un conjunto de POLITICAS dirigidas a rescatar a nuestros héroes secuestrados en Nueva York, la paz de la república, y la gobernanza.
Venezuela envió un mensaje potente al mundo, en el que revela con hechos su fortaleza y la conciencia democrática y patriótica del pueblo, en el momento más difícil que se haya registrado en nuestra historia.
El 29 de enero, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad la reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, instrumento fundamental para recuperar la extracción y comercialización del petróleo, en lo que sigue siendo uno de los pilares de nuestra economía; un día antes, el 28, en un acto solemne, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y todas las fuerzas policiales pusieron en manos de la Presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el bastón de mando que la acredita como Comandante en Jefe; y el viernes 30, relanzó el plan de la reforma judicial y una ley de amnistía, desde el Tribunal Supremo de Justicia.
Vivimos un momento excepcional en la vida de nuestra Patria, los abominables acontecimientos del tres de enero y las amenazas marcarán para siempre la historia de Venezuela, pero la multitudinaria movilización del pueblo, la solidez de las instituciones democráticas, y el pensamiento de Bolívar y Chávez, fundamentan la acción de la Presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Todas las fuerzas democráticas del país tienen la obligación de derrotar al extremismo violento y fascista. Este noble pueblo se lo merece.
