Luis José Silva Michelena, nace en Caracas el 16 de febrero de 1937. Al terminar la secundaria en 1954 viaja a España donde cursa durante dos años estudios de filosofía y letras en Madrid, luego se traslada a Francia para estudiar un año de literatura francesa en la Sorbona y cierra su periplo formativo europeo con otro año de filología romántica en Alemania. De vuelta en la Caracas insurgente convertido en Ludovico, nombre que adapta en sus correrías literarias-filosóficas de Madrid y por el cual fue conocido en adelante y para siempre, toma estudios en la escuela de filosofía de la Universidad Central de Venezuela de donde egresa en 1969.
Ludovico Silva, es junto a Rigoberto Lanz, Domingo Alberto Rangel y otro/as, parte del cuerpo de representantes del marxismo critico venezolano. Es uno de los principales referentes de una generación ampliada de pensadoras/es que desde las costas del Caribe desarrolló una interpretación de la sociedad desde una relectura atenta y profunda de Marx y Engels. Convertido en profesor de la UCV en 1970 desarrolla una extensa obra teórica, de la que destacamos: Plusvalía ideológica (1970), El estilo literario de Marx (1972), Marx y la alienación (1974), Antimanual para uso de marxistas, marxólogos y marxianos (1976); La plusvalía ideológica (1977); La alienación en el joven Marx (1979); Contracultura (1980); Teoría de la ideología (1980); Humanismo clásico y humanismo marxista (1982); La alienación como sistema: teoría de la alienación en la obra de Marx (1983); entre muchas más.
Su obra encara la crítica al capitalismo adentrándose en el intrincado universo de la alienación y la ideología como expresión de las relaciones materiales del modelo de producción, destinada a ocultar y justificar la dominación, al tiempo que es producto y determinación de las condiciones de permanencia y reproducción del capital. Es indudablemente también uno de los más ardientes críticos al socialismo soviético y el manualismo que inundó al campo revolucionario desde las usinas ideológicas de Moscú. Sus reflexiones marcan un horizonte hermenéutico para subvertir los componentes del sistema ideológico capitalista, en procura por construir una alternativa interpretativa marxista latinoamericana. Muere tempranamente en 1988.
Sus trabajos son de una fuerte densidad teórica, ya que no existe forma simple para descomponer los elementos constitutivos del régimen ideológico que configuran y reconfiguran continuamente el sistema capitalista, por lo que es ingrato la escasa presencia (así como de los autores mencionados arriba) de sus aportes en el itinerario teórico y especulativo de la producción intelectuales en las ultimas décadas, sobre todo al referir a los trabajos vinculados con los medios de comunicación, la cultura, el arte y por su puesto la alienación. Si realizamos un arqueo de textos vinculados a esos temas podemos encontrar mayores referencias de Ludovico Silva en trabajos provenientes de espacios académicos de otros países latinoamericanos que de la propia Venezuela.
Ahora bien, para esta oportunidad en estos pocos renglones, haremos presentación de algunos de los aspectos que constituyen el horizonte interpretativo de la ideología, y en entregas posteriores nos ocuparemos de la reseña especifica de algunos de sus trabajos.
Su obra está enfrentada con la ortodoxia marxista, a quien señala como distractora de la verdadera profundidad de Marx, pues hacen de sus aportes dogmas cuasi-religiosos, estáticos e incluso reaccionarios, lejanos de su condición de ciencia transformadora, dialéctica y viva. Como decíamos arriba, arremetió contra la rigidez teórica soviético y su manualismo, pues los reconoce como causa principal de una interpretación extraviada y dogmática de Marx y Engels.
Los conceptos y categorías esenciales que trabaja Ludovico son la ideología, la alienación, la falsa conciencia, la conciencia crítica, el humanismo y la compleja noción de plusvalía ideológica. Pero específicamente el estudio sistemático de la ideología es la columna de su esfuerzo analítico. Sus aportes en este tema son originales y muestran una lectura heterodoxa y propia de Marx, con un importante rescate del joven Marx y su sentido humanista. Es un autor atrevido y potente que debate con las principales corrientes de interpretación marxista de su tiempo, no adopta militancia en partido alguno, se describe militante del marxismo.
Se trazó como proyecto analítico comprender y explicar cómo funciona la ideología, de ella nos dice que en la sociedad capitalista ésta es una expresión (no un reflejo) de las relaciones sociales de producción que tienen como función esencial el ocultar, mistificar y al mismo tiempo justificar la explotación y dominación del modelo de acumulación. En la Crítica de la Economía política, Marx y Engels utilizan como analogía la cámara oscura para explicar la falsa conciencia, asimilando (desafortunadamente) a la ideología con un reflejo de la realidad, pero en ese mismo texto y por supuesto en La Ideología Alemana hablan de ella como expresión de la forma material; por la mencionada analogía es probablemente que parte de la tradición marxista se quedó enganchada en el término reflejo para explicar la ideología, una suerte de interpretación platónica (mito de la caverna) donde se presenta a la realidad como separada de la ideología, es allí donde Ludovico busca darle al concepto el sentido propio que le otorga Marx al entender la ideología como expresión y no como reflejo de las relaciones de producción capitalista, es decir producto y determinante del sistema.
En muchos de sus trabajos Ludovico busca develar la correspondencia de las ideas que sustentan las relaciones materiales propias del sistema capitalista y que a su vez las determinan para permitir la permanencia y reproducción del sistema; pues cree que esclarecer esta relación es fundamental para poder pensar la estructura en relación con la superestructura, por lo que la ideología expresa y contiene esas relaciones materiales, y estas a las ideas que la sustentan. La ideología presenta componentes discursivos y de lenguajes que permiten justificar el funcionamiento de la estructura material, son partes de una totalidad.
La tarea emprendida por Silva dentro del pensamiento venezolano y latinoamericano constituye un esfuerzo primordial para la comprensión de la ideología y su funcionamiento dentro del sistema, recordemos que La Ideología Alemana fue publicada por primera vez en 1932 y apenas en 1968 en español, lo que le otorga un carácter innovador a su investigación (Silva, 1984).
La sociedad capitalista, entonces, por medio de la ideología genera un sistema de creencias, un compendio de prejuicios, basado en leyes que se presentan como generales, pero que son producto de un poder que las causa y las exhibe, por eso el autor que nos ocupa sostiene que el objetivo de la teoría marxista es revelar el por qué y cómo se producen esos valores, creencias y fetiches que avalan la permanencia de un sistema de poder basado en la explotación de unas personas por sobre otras. De allí que mantiene que no pueda existir una ideología revolucionaria, pues si la intención es liberar a las y los explotados de la alienación material y espiritual no se puede hacer desde una base de fetiches y valores alienantes; y por otra y más definitivamente es que, pensar en una ideología revolucionaria significaría para Ludovico instaurar nuevos mecanismos de poder con formas de alienación que la justifiquen, lo que implicaría que se produzca una sustitución de un poder alienante por otro que perseguiría otra enajenación material y espiritual. La ideología capitalista es la imperante en el mundo moderno dado el imperio del modelo de acumulación capitalista, pero Ludovico refiere a la ideología en general como concepto, a los sistemas de ideas que responden a los mecanismos de imposición de poder con capacidad de alienar la libertad de las mujeres y hombres (Silva, 1978).
La ideología más allá de las representaciones que se insertan en el pre-consciente (considera Ludovico Silva al psicoanálisis freudiano como herramienta fundamental para entender cómo actúa la ideología) del hombre y la mujer individual, también acompaña un sistema de formas de enajenación de apariencia científica que permean o contaminan el pensamiento científico. Para él las propias relaciones de poder determinan al conocimiento científico.
Finalmente destacamos que Ludovico Silva busca enfocarse en la crítica de la sociedad capitalista como productora de valores alienantes que separan a las personas de su propia capacidad productiva y creadora para direccionar contra ellas mismas todos los objetos que crea producto de su trabajo, pues se privilegia la reproducción del capital por sobre las propias necesidades, generando una exigencia o demanda artificial de bienes materiales y culturales, que tan solo favorecen a grupos privilegiados y no a la totalidad de todas y todos los individuos. Para el filósofo venezolano la ideología describe el sistema de creencias, valores y representaciones sociales que se generan en las sociedades bajo relaciones de explotación, la finalidad de ello es justificar idealmente su disposición de explotación y dominación, afianzándose en el imaginario de las y los individuos como parte de un orden natural.
Textos consultados:
-SILVA, Ludovico. (1978). Teoría y práctica de la ideología. México. D.F.: Editorial Nuestro Tiempo, S.A.
-SILVA, Ludovico. (1983). Alienación como sistema. Caracas: Alfadil Ediciones.
-SILVA, Ludovico (1984). La plusvalía ideológica. Universidad Central de Venezuela, Ediciones de la biblioteca, Caracas.
