28 de Julio… Elecciones Presidenciales; Sopla Tempestad, Tenemos Como Maniobrar.

Una publicación del portal CNN Español, firmado por Sofía Benavides, bajo el título: “¿Qué elecciones hay en 2024 en el mundo? Estados Unidos, México, Rusia, Ucrania y más” y publicada el pasado 6 de enero, cita un informe de uno de los tanques de pensamiento estadounidenses, el “Center for American Progress”. La cita en cuestión corresponde a un informe de septiembre del 2023, firmado por Megan Shahi, directora del Think Tank. Este informe, titulado “Proteger la democracia en línea en 2024 y más allá”, da una prospectiva del escenario político para el 2024 en el mundo, a raíz de las “elecciones de alto perfil” que tendrán lugar en el planeta y la incidencia de las plataformas tecnológicas y la “Inteligencia Artificial Generativa” en ellas. “Más de 2 mil millones de votantes en 50 países (incluidos los Estados Unidos, la Unión Europea e India) acudirán a las urnas en un número récord de elecciones en todo el mundo”, marcadas por “amenazas a la democracia digital”

“Por eso, es probable que en esos comicios se defina el futuro del planeta y la humanidad para el próximo periodo”, sentencia la nota de Benavides, entendiendo que tendremos elecciones en los Estados Unidos, Rusia, India, en el parlamento de la Unión Europea, Taiwán (este 13 de enero*) y nosotros le incluiremos en este juego geopolítico mundial a México, Venezuela y El Salvador (este último por lo que representa el liderazgo emergente de Bukele en el accionar de la ultraderecha conservadora en el mundo).

Paralelo a este escenario, una imagen que circuló recientemente en las redes sociales y cadenas de noticias, con Mike Pompeo (uno de los integrantes de “la mafia de West Point”) como protagonista de la nota que le daba la vuelta al mundo y que reseñaba su visita a Guyana, en donde se reunió con su presidente, Irfaan Ali y que la cuenta X de la presidencia de Guyana ha dejado constancia, “Su Excelencia el Presidente Dr. Irfaan Ali se reunió con el exsecretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, en la Cámara de Representantes a principios de esta semana”. Hacemos referencia a este hecho para comprender que en cada uno de los 50 países en donde este año se llevarán a cabo elecciones, los Estados Unidos defenderán sus intereses según el concepto democracia y la libertad que por gracia divina los padres fundadores han establecido en el ADN de los Estados Unidos. Cada Comando Operacional de las Fuerzas Militares estadounidenses está activo, entendiendo a estos como una prolongación de la Política Exterior de los Estados Unidos (con los distintos ritmos de un gobierno demócrata o uno republicano, pero con un objetivo común). Un discurso de Henry Kissinger en Oslo, Noruega, en diciembre de 2016, coloca el punto en la ies sobre el alcance de los Estados Unidos a la hora de proteger sus intereses. Kissinger, un maestro en el arte de torcer voluntades populares a lo largo y ancho del mundo, quien fuese asesor tanto de demócratas como republicanos, era consultado cuando alguna elección en algún país de interés del Salón Oval necesitaba ser intervenida, hablaba en un foro inaugural del Premio Nobel de la Paz, sobre el futuro del planeta en manos de quien para aquel entonces era una expectativa, nos referimos a Donald Trump. El título de la ponencia de Kissinger habla, por sí sola, “Estados Unidos y la paz mundial después de las elecciones presidenciales”. Kissinger expresaba que su ponencia podía interpretarse de dos maneras: “para llamar la atención sobre la aparición de un nuevo y hasta ahora desconocido presidente estadounidense; o utilizar el final del proceso electoral como un punto de referencia para reflexionar sobre la naturaleza de la paz”. Más adelante, Kissinger traza la interrogante “¿Debe identificarse la paz con el fin de guerras específicas? ¿O el objetivo final de la paz es establecer y mantener una estructura de orden internacional?  Se entiende con esta idea la política exterior de los Estados Unidos sobre aquellos procesos electorales en los cuales sus intereses están comprometidos, son procesos que atentan contra su idea de “paz”. Sobre este punto, el discurso de Kissinger, lo deja claro, “Gran parte del debate contemporáneo destaca el papel primordial del interés nacional. Y de hecho, la política exterior tiene que comenzar con una concepción clara del interés nacional”. Y finalmente la clave dejada por Kissinger al final de su discurso: “Como consultor y formulador de políticas, he tenido el honor de participar de diversas maneras en la búsqueda de Estados Unidos de una estructura de paz (…) Pero la búsqueda primordial de la paz y la estabilidad ha dominado todas las administraciones presidenciales estadounidenses que he estudiado y conocido. Muchas estructuras contemporáneas de paz han contado con el apoyo estadounidense o con un origen estadounidense. Espero y creo que, Estados Unidos seguirá cumpliendo su historia de construcción de la paz mundial.  

Entendemos entonces, en el caso concreto venezolano, que el proceso electoral presidencial este 2024, complejo, difícil y retador, tiene dos grandes protagonistas, el Chavismo en construcción de un Frente Nacional que frene el avance de los sectores reaccionarios, por un lado, y los Estados Unidos, como rector de la política de oposición al Gobierno Bolivariano. Recordemos que Venezuela es una “amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos” y que sobre el país entre el 2014 y 2023, unas 930 Medidas Coercitivas Unilaterales se han aplicado sobre el Gobierno (51,6%), la iniciativa privada (17.5%) y sobre otros sectores como salud, petróleo y alimentación. Estas se han distribuido sobre 463 personas, 171 Empresas, 69 Buques y 58 Aeronaves (datos del Observatorio Venezolano Antibloqueo). 

Pero volvamos al trabajo publicado en CNN Español y como describen algunos escenarios electorales este 2024.

Por ejemplo, el caso de los Estados Unidos, este subtítulo, no puede ser más revelador, “Un Donald Trump rodeado de polémicas va por su revancha en EE.UU”. Las elecciones presidenciales en los Estados Unidos se llevarán a cabo el 5 de noviembre, en esta carrera por el inquilinato de la Casa Blanca, según la encuesta de RealClearPolitics (promedio de las encuestas del RCP), establece una contienda reñida con una ligera ventaja a favor de Trump, 45,4% contra un 44,4%, de Biden. Actualmente, el 56,8 desaprueba la gestión de este último y 67,1, considera que va por el “camino equivocado”. Tanto a Trump como a Biden los conocemos, sabemos cuál ha sido la política de ambas administraciones sobre Venezuela. Sería un error caer en el debate que cuál sería mejor, si un demócrata o un republicano. Si caemos en esta disyuntiva no hemos entendido nada aún de la Política Exterior de los Estados Unidos, cada administración coloca sus matices y le inyecta más ritmo o menos a todas las cartas que están sobre la mesa, pero el fin es el mismo, aniquilar a la Revolución Bolivariana. 

Sobre el caso de Venezuela, el trabajo de Benavides en CNN Español coloca otra activa para que algún despistado pise el peine, en especial, aquellos que han sucumbido a la narrativa ideada por Washington y lanzada hace algunos años por Rafael Ramírez, esa mentada cosa que han definido como “Madurismo”. Prestemos atención al subtítulo, “No hay certezas sobre los candidatos del oficialismo y la oposición en Venezuela”. En Venezuela eso tiene nombre, meter casquillo, en otros países sería algo parecido a cizaña, la siembra de la discordia, el dividir para vencer. Ya lo decía la compañera Cilia Flores en el Pódcats de Maduro con el Primer Vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, “Quienes nos adversan siempre han tratado de dividirnos”. A lo que el compañero Diosdado Cabello respondía, “ellos – en referencia a la oposición- nos subestiman (…) y a estas alturas lo más grave de eso, para ellos, es que todavía hacen eso y gastan dinero y le venden a su gente que el chavismo está en situación crítica y divididos (…) Ellos no sirven ni para dar casquillo (…) para dar casquillo hay que tener estilo”.

El artículo de CNN Español, textualmente señala: “Del lado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), recientemente fue el mismo Nicolás Maduro —en el poder hace 10 años, desde la muerte de Hugo Chávez— quién puso su candidatura en cuestión, al decir en una entrevista que era «prematura» una definición de ese tipo. Pero no hay mayores certezas por el lado de la oposición. En octubre de 2023, la Comisión Nacional de Primaria de Venezuela (CNP) proclamó a María Corina Machado como la ganadora de las primarias opositoras hacia las elecciones previstas para 2024. Sin embargo, Machado está inhabilitada por una medida impuesta por la Contraloría General de Venezuela por supuestamente no incluir en su declaración jurada de patrimonio el pago de bonos de alimentación. La dirigente opositora insiste en que la inhabilitación es ilegal”.

Como expresaba Diosdado Cabello, “para dar casquillo hay que tener estilo” y este pareciera estar ausente en el reportaje de Benavides. El Chavismo cuenta con candidato, Nicolás Maduro Moros. A pesar de la campaña que ha permeado en sectores populares y revolucionarios, con identificar todos los males de la sociedad sobre el fulano “madurismo”, no tenemos duda que el Primer Mandatario ha logrado sortear las dificultades presentadas a lo largo del camino desde la desaparición física del Comandante Hugo Chávez.

Maduro ha logrado convocar consensos en sectores amplios de la sociedad venezolana, en especial en torno al tema económico y la defensa territorial de la Patria. El obstáculo mayor que afecta su preferencia entre el electorado sigue siendo sin duda el tema económico, sobre el cual se hacen amplios esfuerzos por romper el cerco establecido sobre la economía venezolana. En el seno del Gobierno Bolivariano son múltiples las alternativas que se buscan para proteger el derecho al trabajo y establecer un salario justo. Aquí está el principal desafío de cara a las elecciones del 2024.  Entonces se equivoca Benavides y la CNN Español en afirmar que el Chavismo no cuenta con candidato, uno entiende, el deseo no preña.

Sobre la oposición, no nos detendremos a calificar que candidato será el que enfrente a la opción Bolivariana; MCM, Blyde, Er Conde o Capriles, la oposición como un todo, cuentan con condiciones para echarnos una vaina. Las elecciones parlamentarias del 2015 y las elecciones a gobernador en Barinas, no son hechos fortuitos ni aislados, ameritan reflexión y sobre todo se impone el criterio de no subestimar al adversario. Pero la candidatura de la oposición no es un asunto nuestro, es ante todo un problema de la oposición y a la cual Washington debe hacer frente. Claro que si nos empujan a señalar cuál sería el mejor candidato de la oposición para que el Chavismo obtenga el triunfo, sin dudar nos lanzamos a considerar la opción de María Corina Machado, quien encarna un proyecto neoliberal que responde a los históricos Amos del Valle. La Machado en la antítesis del Proyecto Bolivariano. No hay nada más antagónico con el concepto de vida que maneja el Proyecto Bolivariano que la idea facha de María Corina Machado.  

A partir del Acuerdo de Barbados, se trazó la ruta electoral, colocando el proceso electoral en el calendario, el acuerdo fija la fecha de los comicios en el segundo semestre de 2024, tomemos en cuenta que este semestre abarca desde el 1 de julio hasta el 31 de diciembre. Si nos empujan nuevamente, si nos apuran, nos gusta el 28 de julio para que se den las elecciones presidenciales. Que las elecciones en Venezuela se den antes que las elecciones en los Estados Unidos, nos da cierta ventaja. Ayer mirando y escuchando el episodio número 4 del Pódcast de Nicolás Maduro, nos inclinamos más a este deseo (que está muy cerca de la realidad). ¿Por qué el 28 de julio es una buena fecha para una victoria electoral? No nos quedemos en simplismo de identificar el día del nacimiento del Comandante Hugo Chávez. Repasemos nuevamente el episodio 4 del Pódcast de Maduro efectuada en la Academia Militar de Venezuela.  

“Perseverar en el camino que él señaló; perseverar en los dolores, en las angustias, en las verdades, en los errores, en las insuficiencias. ¿Quién dijo que el camino iba a ser fácil? Él mismo nos lo señaló, va a ser muy difícil (…) No han entendido ni entenderán jamás un juramento de llevar adelante la Revolución de Chávez por encima de todo lo que haya que hacer, en función de nuestra Patria, en función de nuestro pueblo”, compartió con Diosdado Cabello y Cilia Flores el Presidente Maduro, reflexionando sobre el significado de la última campaña del Comandante Chávez, de “Sabaneta a Caracas”. Releamos, “perseverar en los dolores, en las angustias, en las verdades, en los errores, en las insuficiencias”, lo que implica una caracterización de la realidad venezolana, por ende de la realidad política a la que nos enfrentamos este 2024 y al cual hemos hecho frente desde el 5 de marzo de 2013. El 28 de julio, es para el Chavismo, lo que el 24 de diciembre representa para los cristianos.

Alcanzar la victoria el 28 de julio o el día que a bien tenga el CNE en convocar las elecciones presidenciales, dependerá de que alcancemos la máxima expresada por Diosdado Cabello junto a Nicolás Maduro y Cilia Flores, “La mayor fortaleza que nosotros hemos tenido es el carácter unitario, la unidad nuestra, ante cualquier circunstancia, nos hemos mantenido”. La unidad del venezolano para frenar nuevamente el proyecto neoliberal que alienta la oposición venezolana es el próximo consenso nacional que colocará a la Revolución Bolivariana de cara a una nueva época. Una unidad que trasciende a la dirigencia política y a los partidos del Polo Patriótico. Tendremos tiempo suficiente para encontrar el camino hacia el Socialismo, tal como hace poco la antropóloga Iraida Vargas, lo describía: “El socialismo es socializar, convertir al que no tiene valores. En el socialismo están el bien común, la igualdad, el amor, el respeto a la vida toda”

¡Bienvenido, 2024! Dificultades no faltarán, el enemigo es poderoso y persistente, pero como expresaría el Comandante Chávez parafraseando la obra de Shakespeare, La Tempestad: “…hay un momento en el cual la tormenta lo sorprende al capitán y se vienen vientos cruzados del norte y del sur, de noche, y la borrasca y el capitán, el contramaestre llama al capitán. Y el capitán llama a los marineros, había un grupo de ellos durmiendo. Y levántense marineros, arriba. Y tú levanta esa vela, baja esa vela, y tú amarra el nudo, todos a sus puestos. Un movimiento rápido, uno se imagina a los marineros despertando y saltando contra el viento y la tempestad. Cuando el capitán ve que todos los marineros, algunos se tiraron al agua, se los llevó la corriente, la borrasca, pero cuando él ve que aquellos valientes marineros, la gran mayoría, está en su puesto, amarraron los nudos, enfilaron la proa, etc. Entonces se voltea el Capitán y le da el pecho a la tormenta y le dice: “Ahora sopla tempestad que tengo espacio para maniobrarte”. Así decimos hoy nosotros: “Sopla tempestad”. Pónganla a soplar más. Métanle ventiladores si quieren, métanle humo si quieren, métanle por debajo del agua lo que quieran, tenemos como maniobrarla, tenemos pueblo para maniobrarla, tenemos moral para maniobrarla y no abandonaremos jamás la nave que aquí nos trajo y la nave en la que estamos navegando hacia un mundo mejor”. Todos a sus puestos que tenemos espacio para maniobrar la tormenta.


*Nota. Al publicar este trabajo, las elecciones en Taiwán se han llevado a cabo. Lai Ching-te, candidato del Partido Democrático Progresista (PDP), en sus primeras declaraciones, ha dejado claro: «Entre la democracia y el autoritarismo, el pueblo elige ponerse del lado de la democracia, y Taiwán seguirá caminando codo con codo con los aliados democráticos internacionales (…) El país continuará por el buen camino y no dará media vuelta ni retrocederá». Lai Ching-te, es por demás decirlo, el abanderado de los Estados Unidos.

Miguel Ernesto Salazar

Profesor en Geografía e Historia. Militante del Partido Unido Socialista de Venezuela. Miembro del Equipo Editorial de la Revista Pueblo En Armas.