Este escenario deja abierta la pregunta decisiva: ¿pisará Venezuela el peine de este nuevo falso positivo, o se verá forzada por las circunstancias a intervenir en un conflicto que solo promete abrir la caja de Pandora? ¿Será la frontera colombo-venezolana la primera línea de fractura de esta cruzada continental? Venezuela debe empezar a valorar el pasado, presente y futuro de Colombia, su suerte es la nuestra.
Autor: Miguel Ernesto Salazar
La idea bolivariana de la justicia.
La justicia en Bolívar trasciende el ámbito penal, es soberanía nacional frente a la injerencia imperialista, redistribución e igualdad material para las mayorías, e inflexibilidad frente a la impunidad. Asumir este legado exige traducir el ideal republicano en instituciones donde la soberanía popular, las garantías ciudadanas y el deber ético actúen de forma indisoluble
Solo el pueblo salva al pueblo.
La verdadera alternativa frente a los espejismos de prosperidad importada no vendrá de quienes históricamente han codiciado las riquezas del sur global. Se forja en la resistencia organizada, en el análisis riguroso de la economía global y en la convicción de que el bienestar de las mayorías solo será sostenible si es construido y defendido por el propio pueblo trabajador.
La Ventana de Overton y El Desplazamiento hacia la Oscuridad.
La guerra cognitiva contra Venezuela demuestra que el terreno de combate principal ya no son las fronteras geográficas, sino los marcos mentales de la sociedad. Mediante el asedio mediático y la inducción al desamparo, el imperialismo pretende despojar al pueblo de su soberanía, normalizando lo inaceptable como si fuera inevitable.
¡Triunfar!
24 de Julio de 2026, ha transcurrido un mes del doble sismo que sacudió los cimientos físicos y políticos de la patria. En medio de los escombros y el asedio, el pensamiento de Simón Bolívar no es un recuerdo nostálgico, sino una doctrina viva que llama a la acción.
Del «Corolario Trump» al anticomunismo de clóset.
Pero la mayor tragedia de nuestra época no es solo el asedio y ataque que viene de Washington; es cómo ese asedio y ataque es legitimado, desde adentro, por una corte de jueces de escritorio y del teclado que han convertido la «pureza revolucionaria» en el nuevo rostro del anticomunismo.
El sismo de la mentira y el asalto a la unidad.
Han pasado los días desde que la tierra nos sacudió con ese terrible terremoto, y mientras el pueblo llano, el de a pie, todavía sacude el polvo de sus casas y se abraza en la solidaridad, hay un sector de la oposición en este país que pareciera haber estado esperando la tragedia con un cuchillo en los dientes.
»Salva a mi hermano primero»
Al escribir esta nota con un nudo en la garganta, entre la impotencia y la tristeza, doy vueltas al texto buscando palabras que tengan sentido, sin estropear más el alma ante el dolor de las miles de víctimas que ha dejado este doble terremoto de magnitudes 7.1 y 7.5.








