El Presidente Nicolás Maduro anunció que lo que viene el próximo año es “la mamá de las elecciones, porque se tiene que elegir a los diputados de la Asamblea Nacional, los 23 gobernadores, los 335 alcaldes, los 23 consejos legislativos y los 335 concejos municipales”.
Además de este importante anuncio, que será el centro del debate político en adelante, señaló que: “la extrema derecha está llevando por un barranco a un sector de la oposición, porque está alejado, una vez más de la lucha política legal”, y agregó: “Allá el que se salga de la Constitución y no respete los Poderes Públicos (…) aquellos que no reconocen el Poder Electoral, que no reconocen el Poder Judicial, que no reconocen a los Poderes del Estado, que no respeten el derecho a la paz, no respeten el poder de la Constitución, sencillamente, por ley, no pueden participar en los procesos electorales que vengan”.
Ahora está bien claro para todo el mundo que la ultraderecha fascista utilizó el proceso electoral del 28 de julio para intentar dar un golpe de Estado, fracasaron, es cierto, pero esa situación obliga a tomar decisiones en el campo legislativo.
La Asamblea Nacional debe comenzar la reforma de la Ley Orgánica de Procesos Electorales, y la Ley de Partidos Políticos, reuniones públicas y manifestaciones.
Es decisivo establecer que los partidos políticos que postulen y los candidatos, deben comprometerse a respetar la Constitución, las leyes, y a las instituciones, y un punto que es clave en este momento político, los aspirantes a participar en las elecciones del 25, deben expresar si acatan o no las decisiones del TSJ, del jueves 22 de agosto, que confirma la elección del Presidente Maduro.
La democracia venezolana tiene un pueblo heroico que la defiende.
