El representante permanente de Venezuela en las Naciones Unidas, Samuel Moncada, denunció ante el Consejo de Seguridad el riesgo inminente de un ataque militar de Estados Unidos en contra de nuestro país y exigió el cese a las hostilidades, dejando sobre la mesa de debates tres proposiciones:
1.- Que se determine la existencia de una amenaza a la paz y la seguridad internacional, por la actual escalada militar del gobierno de Estados Unidos en el Caribe. 2.- Que se adopten las medidas necesarias para evitar que la situación en el terreno se agrave más. 3.- Que se apruebe una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el que todos sus miembros, incluyendo Estados Unidos, se comprometan a respetar la soberanía, la independencia y la integridad territorial de la República Bolivariana de Venezuela.
La exposición del diplomático venezolano fue de una claridad meridiana, desenmascaró la patraña con la cual se pretende bombardear a nuestras ciudades y traer muerte y destrucción a Venezuela, y precisó que, ante un ataque de tropas extranjeras, actuaríamos en legítima defensa de nuestra Patria.
El representante de Estados Unidos, en tono amenazante, no descartó el empleo de la fuerza para provocar un “cambio de régimen”, es decir, el derrocamiento de la institucionalidad democrática de nuestro país y la imposición de una dictadura, a través de un gobierno títere.
Tal declaración del vocero del gobierno de Donald Trump reviste una alta gravedad, e indica que la preparación de toda la nación para la defensa de Venezuela es una necesidad imperiosa.
China, Rusia y otros países miembros del Consejo de Seguridad expresaron su firme y decidida solidaridad con nuestra Patria.
Venezuela alerta al mundo ante la escalada belicista de EE.UU.
