¡Santos para la Patria! Fe, razón y el afirmativo venezolano.

Venezolanos y venezolanas:

Un hecho histórico llena de luz y esperanza el alma de nuestra Nación. La canonización de José Gregorio Hernández, el «Médico de los Pobres» y de la Madre Carmen Rendiles Martinez, trasciende el ámbito de la fe para convertirse en un poderoso símbolo de unidad y afirmación nacional. En este momento de gracia, no solo celebramos la elevación a los altares de un patriota ejemplar, sino que redescubrimos las raíces profundas de lo que significa ser venezolano.

En el caso especial de José Gregorio Hernández, su figura es un faro que ilumina dos pilares esenciales de nuestra identidad: la fe inquebrantable y la razón al servicio del prójimo. Hombre de ciencia, entregó su conocimiento a la investigación y a la medicina; hombre de fe, consagró su vida a Dios y al alivio del sufrimiento ajeno. En él, ciencia y religión no se oponen, sino que se complementan en una sublime armonía, enseñándonos que una revolución verdadera, como la nuestra, requiere tanto del avance del conocimiento como de la caridad del corazón.

Pero hoy también reivindicamos al José Gregorio Hernández miliciano, aquel que en 1902, ante la amenaza extranjera, no dudó en alistarse como voluntario para defender la soberanía de la Patria. Este detalle de su vida, a menudo pasado por alto, es fundamental. Nos revela a un santo que no fue ajeno a los destinos de su tierra, sino que estuvo dispuesto a empuñar las armas por su defensa. Es el mismo espíritu de sacrificio que luego lo llevaría a caminar las calles de Caracas para sanar a los más necesitados. Su patriotismo no es una anécdota, es la expresión de un amor concreto y activo por Venezuela.

Como bien lo ha expresado nuestro Presidente, Nicolás Maduro, “somos un pueblo de Santos y de Santas”. Esta canonización, fruto también de la gestión y la diplomacia de paz de nuestro Gobierno, es un regalo para el espíritu colectivo. Es una bendición que nos fortalece contra la adversidad y los embates de quienes, desde el fascismo, pretenden mancillar nuestro nombre.

En la unión de la fe de José Gregorio y su razón científica, encontramos la base para la unidad que nuestro país necesita. Frente a los intentos de división, nosotros, pueblo creyente y luchador, levantamos la bandera de la esperanza y el trabajo unificado.

Este momento nos invita a reafirmar el “afirmativo venezolano”, ese espíritu positivo, resiliente y profundamente optimista que el escritor Augusto Mijares inmortalizó como parte esencial de nuestro ser nacional. A pesar de las dificultades, el venezolano siempre encuentra una razón para seguir adelante, para creer, para construir. La vida de José Gregorio Hernández es la encarnación perfecta de este “afirmativo”, ante la enfermedad, respondió con la ciencia; ante la pobreza, con la caridad; ante la amenaza a la Patria, con la disposición a defenderla.

Que el ejemplo del ahora San José Gregorio Hernández nos guíe. Que su fe fortalezca nuestra esperanza, que su razón inspire nuestro quehacer diario y que su amor por Venezuela reavive en cada uno de nosotros el compromiso de trabajar unidos por el bien común.

¡Viva San José Gregorio Hernández y la Santa Carmen Rendiles!

¡Viva el pueblo de fe y razón de Venezuela!

¡José Gregorio Hernández es pueblo en armas!

Equipo Servir al Pueblo/Pueblo en Armas