En memoria de nuestros combatientes, héroes y heroínas inmortales del 3E.
“Sí, soy Nicolás Maduro Moros, el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela (…) Fui secuestrado el 3 de enero por una intervención militar estadounidense. Me considero prisionero de guerra, me acojo a los Convenios de Ginebra y de Viena. Fui capturado en mi hogar en Venezuela”.
Intervención del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro ante el juez Alvin K. Hellerstein. Manhattan, New York, Estados Unidos de America. 5 de enero de 2025.
Estas primeras notas del año, son producto de algunas reflexiones sobre lo sucedido el 3E durante la guardia de la madrugada del 4E en alguna Comuna del oriente del país en el marco del Plan de Defensa Territorial, a 24 horas del ataque y secuestro del Presidente Constitucional Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares estadounidenses.
Las preguntas persisten —a veces convertidas en cuestionamientos a la respuesta dada al ataque gringo—, sin que nadie tenga una claridad certera de lo ocurrido más allá de sus protagonistas. Utilicemos sentido común y la información recopilada hasta ahora, sin pretender ser un experto en el campo militar, que no lo soy.
Desde la narrativa construida por Washington sobre el Narco Estado; Cartel de los Soles (desestimado recientemente por el propio Departamento de Justicia de los Estados Unidos), Tren de Aragua y demás fábulas inventadas para hacerse con el petróleo venezolano, se planifica toda una operación en el Caribe que llevo a concentrar la mayor fuerza militar de una potencia extranjera en la historia. Esta narrativa se mantuvo hasta el propio día de esta salvaje y vil agresión contra el pueblo venezolano. Nada es simbólico, como tampoco lo fue el día escogido para la operación. Hace 36 años, Estado Unidos invadía Panamá en lo que denominaron «Operación Causa Justa», un 3E era capturado Manuel Noriega. Una invasión que inició el 20 de diciembre de 1989 y se extendió hasta el 31 de enero de 1990. Los gringos debían completar su narrativa, para convertirla en su gran gesta histórica por la «paz y la libertad». Una acción que ha roto el orden global tal y como se conocía: «El mundo actual está experimentando cambios y turbulencias que no se veían desde hace un siglo, con actos unilaterales de hegemonía que socavan gravemente el orden internacional». Afirmaciones del propio presidente Chino Xi Jinping.
Lo primero que habría que tener en cuenta es que nos enfrentamos al enemigo más poderoso del planeta, con altas capacidades militares y tecnológicas, que utilizó el factor sorpresa para asestar el golpe. Emplearon 150 aeronaves que partieron desde tierra y mar cerca del espacio aéreo venezolano. «Cuando la fuerza comenzó a acercarse a Caracas, el componente conjunto comenzó a desmantelar y neutralizar los sistemas de defensa antiaérea de Venezuela, utilizando armamento para garantizar el paso seguro de los helicópteros hacia el objetivo». Incluso en la propia rueda de prensa el 3E, el general Dan Caine, jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Militares, detalla los elementos utilizados para abrirse camino: “Estados Unidos comenzó a combinar diferentes efectos proporcionados por SpaceCom, CyberCom y otros miembros de la agencia interinstitucional para crear una vía”.
Por los relatos de sobrevivientes al ataque de fuerzas de élite gringas (Delta Force: máquinas entrenadas para matar, viven de ello, les pagan por ello, disfrutan de ello), se sabe que hubo resistencia por parte de fuerzas patriotas, las cuales se vieron superadas en potencia y volumen de fuego. Aun así, logró repelerse el aterrizaje de uno de los helicópteros que transportaba a la fuerza invasora (160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales). Pero no fue cualquier resistencia, fue una que revesa con creces las ofrecidas por el propio demonio de Trump. Tengamos una idea de la intensidad de la resistencia patriota. Las fuerzas invasoras iniciaron el ataque a las 2:00 am, su salida ocurre a las 4:20 am aproximadamente. Durante este tiempo tanto cubanos como venezolanos dan una feroz batalla contra medios tecnológicos y militares superiores en volumen y fuerza. Se estima incluso que estos matones de la Delta Force sufrieron dentro de sus filas un aproximado de 20 bajas, lo que contradice lógicamente la fabula de una acción “tácticamente increíble” y la mentira del nazi Secretario de Guerra que sostiene que “no hubo bajas ni perdidas de equipos utilizados”.
El número de bajas del lado de las fuerzas patriotas —aproximadamente 56 combatientes, entre hermanos cubanos altamente entrenados y venezolanos con preparación militar— da cuenta de la resistencia ofrecida. «Cuando los helicópteros de EE.UU. se estaban retirando de Caracas, hubo múltiples intercambios con fuerzas venezolanas, por lo que requirieron apoyo de otras aeronaves». Repetimos, fueron casi dos horas y media de combates. Según se presume incluso que buena parte de este contingente que formaba parte de la seguridad del Presidente Constitucional Nicolás Maduro fue asesinado mientras estaban en sus barracas en la fortaleza. «La Fuerza Armada Nacional Bolivariana rechaza contundentemente el cobarde secuestro del ciudadano Nicolás Maduro Moros, presidente constitucional de la República, nuestro comandante en jefe, y de su señora esposa (…) hecho perpetrado ayer, sábado 3 de enero, luego de que se asesinara a sangre fría a gran parte de su equipo de seguridad: soldados, soldadas y ciudadanos inocentes», rezaba el comunicado del ministro de Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López. Esto sin precisar otras víctimas no relacionadas al ataque principal y sin precisar el número de civiles asesinados durante el ataque gringo que puede estar sobrepasando el número de 100 víctimas.
Sobre la Inteligencia.
El general Caine, Jefe del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas militares estadounidenses, aseguró que «las fuerzas militares y de inteligencia de EE.UU. estuvieron trabajando desde hace meses en la planificación y preparación de la intervención en Venezuela, a la que llamaron “Operación Resolución Absoluta». Según el alto jefe militar, eso incluyó el despliegue de tropas, buques y aeronaves en la región, así como operaciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA). La labor en tierra fue acompañada con tecnología; por ejemplo, el dron furtivo RQ-170 Sentinel fue el eje de la inteligencia previa. Según lo que se sabe ahora, orbitó Caracas semanas antes del ataque, y tal vez lo siga haciendo. La NSA, por ejemplo, que monitorea las señales y comunicaciones extranjeras, también supervisó el apoyo de geolocalización para reunir inteligencia utilizada para ayudar en la invasión.
¿Traición?
Durante la vida de nuestra Revolución Bolivariana, múltiples han sido las traiciones ocurridas. Recordemos solo las del Golpe de Estado de 2002. Otras, por ejemplo, han sido sensibles para la seguridad del jefe de Estado: el caso del Pollo Carvajal, jefe del DIM, y el de Cristopher Figuera, jefe del SEBIN, por citar dos ejemplos de mandos vinculados a la inteligencia y contrainteligencia. O el caso de un miembro del anillo de seguridad, Leamsy José Salazar Villafaña, quien fue cooptado por la inteligencia norteamericana. «La preparación incluyó un trabajo prolongado de inteligencia para ubicar a Maduro, analizar sus desplazamientos, rutinas y entorno…». Esta afirmación hace presumir que el anillo de seguridad fue penetrado por la CIA. Y aquí cabe una observación: nuestra contrainteligencia y la de los aliados falló en ubicar oportunamente al topo. En esta guerra cada bando está jugando su rol, a nosotros, a los bolivarianos, nos toca jugar el nuestro, con eficiencia y con sentido del momento.
Hipótesis
El despliegue de 150 aeronaves en el cielo venezolano puede explicar por qué no hubo respaldo aéreo a las fuerzas patriotas que resistían la invasión. La Aviación Militar Bolivariana cuenta con alrededor de 40 aeronaves modernas capaces de enfrentar con éxito a aviones militares estadounidenses. Pero ¿150 contra 40 no es demasiado? Existe un principio: la «Economía de Fuerzas» (Hipótesis). Preservar las fuerzas para un conflicto mayor también forma parte de la planificación de una fuerza militar en desventaja frente a una superior. El ejemplo moderno más reciente lo vimos durante la agresión sionista-estadounidense contra Irán. En 12 días de guerra, Irán no mostró todo su poderío militar; preservó fuerzas para un conflicto mayor y decisivo.
Cegar la operatividad de la fuerza también fue un elemento clave empleado por la fuerza invasora: probablemente se utilizaron dos EA-18G Growler. Estas aeronaves saturaron el espectro radioeléctrico venezolano para bloquear las comunicaciones de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y dejar inoperativos los sistemas de mando y control, lo que impidió cualquier respuesta local coordinada durante el ataque que envolviera a los invasores.
¿Y la oposición?
Surge otro factor interesante. Probablemente la CIA debió de promover un Golpe de Estado para acompañar la invasión, pero fracasaron, se encontraron nuevamente con un muro infranqueable y con un frente interno inexistente. ¿Han visto altos contingentes de opositores marchando a Miraflores como en abril del 2002 o guarimbas como las del 2019? Porque yo no.
De aquí que el foco haya sido la operación quirúrgica sobre el Presidente Maduro. Esta frase del carnicero Trump sobre la pitiyanqui María Corina Machado es lapidaria: “Creo que sería muy difícil para ella ser la la líder. No cuenta con el apoyo ni con el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto necesario para ser líder”. ¿Cómo hace una fuerza invasora para consolidar sus objetivos en tierra? Trump debe estar muy enojado por lo prometido por Marco Rubio en medio de su fábula antichavista que el 90% de la población venezolana esta contra Maduro y se iban a lanzar a las calles de Caracas con las banderas gringas celebrando la invasión. De allí que exhibir su trofeo por las calles de New York, fue lo único que le quedo por hacer a la logia nazista de Washington por cierto, esta euforia de la bestia naranja puede durar el tiempo que pasa un viento en un chinchorro.
La solidaridad internacional.
La denuncia internacional del acto criminal cometido contra el pueblo venezolano y el carisma de Nicolás Maduro, hijo de Chávez, puede estar revirtiendo una situación que no estaba calculada. No olvidemos que se ha construido con base a la diplomacia Bolivariana un conjunto de relaciones que van incluso, a las mismas entrañas del monstruo. Una de las decisiones de la dirección colectiva política-militar de la Revolución que me parecen pueden torcer esta difícil situación en la que nos encontramos es la creación de la Comisión de Alto Nivel para la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores (tampoco olvidemos, que es una abogada de alta experiencia). «Soy inocente, no culpable, soy un hombre decente, sigo siendo presidente de mi país», son las palabras del compañero Presidente ante un tribunal en New York. Nicolás se ha convertido en la principal figura de contrapeso al imperialismo en las entrañas del monstruo, conoce sus entrañas, y su honda es la de David parafraseando a José Martí.
Finalmente, el testimonio de Ricardo Salazar, Sargento Mayor de Tercera ubicado en La Carlota da cuenta del compromiso del soldado bolivariano. Este aseguró que intentó derribar uno de los helicópteros estadounidenses que atacó la base aérea de La Carlota, al este de Caracas, pero no pudo activar su lanzacohetes porque un misil impactó cerca de él y lo lanzó por los aires. Así como el testimonio del sargento Francisco Machillanda, «Ellos querían estacionarse (con su helicóptero) y por eso les zumbamos (disparamos)…Si no lo hacíamos, nos toman la unidad». «Estoy orgulloso de defender a la patria», remataba su relato. Entonces por qué dudar de la lealtad y compromiso de nuestro pueblo en armas.
Nos toca seguir defendiendo lo conquistado, la Revolución que se está construyendo a pesar de sus enemigos internos y externos. Apoyar sin vacilación a la Dirección Política Militar de la Revolución con Delcy Rodríguez a la cabeza y con el pueblo movilizado, organizado y con conciencia de guerra. No olvidemos que el propio Presidente Constitucional Nicolás Maduro se ha declarado un prisionero de guerra y se ha acogido a los Convenios de Ginebra y de Viena. Es un Presidente constitucionalmente electo que ha sido secuestrado por una fuerza extranjera, sacado de su casa y trasladado a los Estados Unidos. En este contexto, debemos rectificar nuestros planes de defensa donde sea necesario hacerlo para ajustarnos a lo que ya conocemos, enfrentar un enemigo que nos supera en el uso de la tecnología militar, pero no en la fuerza moral que empuña el arma para la defensa de la Patria. Venezuela, su historia, ha cambiado desde el 3E, nos toca ajustarnos a esta realidad y estar a la altura de lo que demandan estos nuevos tiempos en medio de una guerra que nosotros no hemos declarado pero sabremos enfrentar. Otro ataque está latente. Nuestra supervivencia es la supervivencia de la propia humanidad.
¡Nosotros Venceremos!
¡Liberen al Presidente Nicolás y a su compañera, la Diputada Cilia Flores de Maduro!
¡Honor y Gloria! A nuestros combatientes que alcanzaron la inmortalidad defendiendo el suelo patria de la bota invasora extranjera!
