Desde el equipo de la Revista Pueblo en Armas y Servir al Pueblo, expresamos al pueblo invencible de Irán, al líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, nuestro abrazo solidario por la pérdida física e irreparable del Presidente de Irán, Ebrahim Raisi, el ministro de Asuntos Exteriores del país, Hossein Amirabdollahian; el ayatolá Al Hashem; el gobernador de la provincia iraní de Azerbaiyán Oriental, Malek Rahmati; y el resto de los acompañantes que fallecieron en el trágico accidente aéreo, el pasado domingo.
El Presidente Raisi, fue un amigo incondicional del pueblo venezolano, estuvo en los momentos más difíciles que la patria vivió a consecuencias de las sanciones impuestas por los Estados Unidos. Fue el Presidente Raisi quien sin vacilación alguna envió buques cargados de combustibles a Venezuela esquivando la garra del imperialismo estadounidense, de hecho, en un acto de piratería sin precedentes, los Estados Unidos confiscaron cuatro (4) buques, 1,1 millones de barriles de petróleo aproximadamente. Aun bajo estas circunstancias la Revolución Bolivariana y la Revolución Islámica, a través del Presidente Raisi y el Presidente Maduro fortalecieron los lazos de amistad y cooperación.
El acto de amor del Presidente Raisi hacia el pueblo de Venezuela perdurará en el tiempo. Una solidaridad incondicional por parte de la nación iraní, su pueblo, del ayatolá Alí Hoseiní Jameneí, hacia el pueblo de Bolívar y Chávez, es el legado que nos deja el Presidente Raisi, el Canciller Hossein Amirabdollahian y el resto de los mártires de servicio al pueblo, que como Qasem Soleimani, consagraron su vida por la humanidad.
En la letra del poeta Hafez, rendimos tributo al amigo del pueblo venezolano, el Presidente Raisi: “El día inicial emergió en epifanía la luz de tu belleza. Se reveló el amor y prendió fuego al mundo entero”.
Pedimos a Dios Todopoderoso su misericordia, perdón y exaltación. Unimos nuestro corazón, nuestra fe, nuestra voluntad por un mundo mejor, “y que importa que yo no lo vea, eso no importa, lo que sí importa es que en los ojos de quienes lo vean en futuras épocas, palpite nuestra sangre”.
¡Hasta la Victoria Siempre!
