Ingreso-Egreso, en las buenas y en las malas.

Por Miguel Ernesto Salazar

“Yo les voy a decir algo, no creo que haya habido alguien más desmoralizado con los anuncios que el mismo Nicolás, porque él quería darle más a los trabajadores y trabajadoras, pero fue y puso la cara, porque muchos apostaban que sabiendo la situación, no iba a salir, cuál era el discurso después ‘ay no fue’, pero no, Nicolás fue ahí como lo enseñó Chávez a dar la cara y hablarle a nuestra gente, y al que le caiga la chupa, pero yo con Nicolás me resteo en las buenas y en las malas, fueron las palabras que marcaron el miércoles el inicio del programa “Con el Mazo Dando”, del primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello.

El pasado Primero de Mayo, el anuncio del Presidente Nicolás Maduro sobre el esperado incremento del salario mínimo dejo al más pintado fuera de base, el anhelo era el de escuchar un aumento en el salario real. Desde hace algunas semanas veníamos estudiando el contexto actual del país, lo que nos llevaba a pensar que un aumento salarial era poco probable, cuestión que explicaremos más adelante.

La frustración se apoderó de la gran mayoría de las y los venezolanos, incluyendo a la militancia chavista. El problema más importante del venezolano que siente el deterioro su salario, a nuestro entender, es principalmente por dos razones, sin orden de preferencia; La primera, el bloqueo criminal (es real, no es una excusa) que ha hecho mella sobre la economía venezolana al reducir significativamente los ingresos, especialmente los provenientes de la actividad petrolera. Reciente el Observatorio Venezolano Antibloqueo, actualizo las medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela, 930 MCU, entre ellas la más reciente, la Licencia General 42 emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjero (OFAC), dependencia adscrita al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

Dicha medida da potestad a los inquilinos de la Casa Blanca de disponer o acordar cualquier proceso que involucre deudas de Venezuela y de PDVSA, entre estas Citgo Petroleum, sancionada desde el 2019 y servida en bandeja de plata por la camarilla de la oposición plegada al fulano “gobierno interino”, desde Juan Guaidó, pasando por María Corina Machado, Leopoldo López, Manuel Rosales y terminando en Ramos Allup (dejemos por ahora al comediante conocido como el Conde Er Guacharo afuera de esta ecuación, llego tarde al reparto del festín). El año pasado Citgo reporto la generación bruta de 4.400 millones de dólares. 

Y la segunda razón, ligada a la acumulación de capital, nadie quiere reducir su tasa de ganancia, por una parte, y por la otra, la especulación, un arma dirigida desde Washington para pulverizar el salario real del venezolano. En el país, el margen está limitado al 30% de los costos del bien o servicio, tal como establece la Ley Orgánica de Precios Justos: “En ningún caso, el margen de ganancia de cada actor de la cadena de comercialización excederá de treinta puntos porcentuales de la estructura de costos del bien o servicio». Para que tengamos una idea, según Forbes, que se caracteriza por no ser un “medio aliado a Rusia”, señala que de “las diez mayores automotrices tienen en promedio solo el 6% de margen de beneficio”.

Pocos entienden o hacen el esfuerzo por no entender, inclinando todos los males, mortales y divinos, a Nicolás Maduro. Los anuncios del pasado primero de mayo por parte del Gobierno Bolivariano apuntan a que no se siga deteriorando el salario real aunque para ello se tenga que sacrificar el aumento del salario. Pero el tema central es más simple, se reduce a INGRESOS Y EGRESOS.

En Venezuela se ha dejado de percibir 232 mil millones de dólares, lo que se ha traducido en daño económico al Producto Interno Bruto por encima de los 630 mil millones de dólares. Cuando el país pasa de percibir 56 mil millones de dólares, a percibir 700 millones de dólares en un año algo debe decirnos. A pesar de los misiles económicos teledigidos de Washington con la mira puesta en la economía venezolana el esfuerzo central del Gobierno Bolivariano sigue siendo la protección de los sectores más humildes de la sociedad. La entrega al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales, de la Macolla “Cacique Chaima” ubicada en el estado Monagas, en el bloque Carabobo de la Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez (FPOHC), es parte de este esfuerzo que sobrepasa cualquier elemento reivindicativo contemplado en algún contrato colectivo.  

Necesario es investigar sobre los datos de la producción petrolera, no olvidemos que aún estamos anclados a la renta petrolera. Según los datos publicados en el último informe de la OPEP (al escribir este trabajo, la OPEP estará por publicar el informe correspondiente al mes de mayo), establece que a marzo de este año Venezuela se produjeron 754 mil barriles diarios. ¿Cuánto de la producción de 754 mil barriles diarios van destinados para cubrir la demanda nacional? Entendamos también que los recursos obtenidos (INGRESOS) por su venta, una vez sorteados los obstáculos que el bloqueo no coloca para su venta y una vez se ajuste el control para que los bandidos no se hagan con el botín, no será sino hasta mediados de octubre aproximadamente que tales recursos estén disponibles para su uso. ¿Cuántos dólares engrosarán las cuentas venezolanas? Tomemos en cuenta que para el 30/04/2023, el precio de la Cesta Diaria (OPEP) era de $80,03, -$6,77 con respecto al 14 del mismo mes. Mientras la economía global en este 2023 según el análisis de la propia OPEP prevé que la inflación será un factor común de las grandes economías, las tasas de interés se mantendrán más altas con relación al 2022 y la deuda se incrementará en las naciones más ricas.

Por otra parte, informaba el propio primero de mayo, José David Cabellos, que el SENIAT cerraba la recaudación en el mes de abril en 9 millardos de Bolívares (-37% con respecto al mes anterior). En lo que va de año, la recaudación del SENIAT está alrededor de los 41.557.229.372 Bolívares.

Hagamos este ejercicio, si en marzo, el SENIAT ha recaudado aproximadamente 58.000 millones de dólares, si colocamos el valor a 25 cada dólar, serían aproximadamente, un poco más de 2000 millones de dólares. INGRESO.

Los 70 dólares en total (Bono de Alimentación y Bono de Guerra) estarían por los 4 mil millones aproximadamente. EGRESO. ¿Cuánto es el déficit? ¿Dónde dejamos la especulación y la taza de ganancia hipergaláctica a la que se niega renunciar el comerciante venezolano (grande, mediano o pequeño)? ¿Déficit de 2 mil millones de dólares? ¿De dónde sacamos dólares para mantener esta medida mientras acumulamos los recursos necesarios para aumentar el salario mínimo?

Además, a este déficit habría que sumarle el tumbe que los hampones de la trama PDVSA-CRIPTO le han hecho a lo ganado por producción petrolera. Una acción que no podemos dejar de calificar como un CRIMEN DE ESTADO. Recordemos que recientemente que los EEUU han permitido que una apátrida como Dinorah Figuera, una surte de Guaidó (versión femenina), acceda a 346 millones de dólares que Venezuela tiene congelados (Bloqueo y Sanciones) en bancos de los Estados Unidos. Esta última referencia para quienes han enfocado la mira solo en quienes bajo la palabra revolución esconden sus verdaderos intereses, y han dejado bajo la alfombra lo que la oposición venezolana alrededor del fulano “gobierno interino” le ha arrebatado al erario venezolano.

Ante cualquier circunstancia difícil, Hugo Chávez, no dudo en señalar que “del tamaño que fueren, la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras, como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria”. Durante su última intervención en la reunión del Consejo de Ministros, el Comandante Chávez manifestaba que si en algo él debía insistir en la etapa que debía enfrentar Revolución Bolivariana, estaba “en fortalecer la unidad nacional, de todas las fuerzas populares, de todas las fuerzas revolucionarias, de toda la Fuerza Armada (…) porque los adversarios, los enemigos del país no descasan ni descansarán en la intriga, en tratar de dividir, y sobre todo aprovechando circunstancias como estas

A la duda hay que salirle al paso, a la vacilación hay que contraponerle la razón que nos asiste, el debate y la reflexión ante la coyuntura difícil que golpea al venezolano de a pie, sobre todo si la vacilación pernea en las estructuras medias y locales del PSUV y del Poder Popular. Debemos estar claro que estamos caminando sobre caminos minados que requieren paso firme y seguro. La palabra por lo menos de un dirigente del PSUV de un municipio, docente jubilado, al afirmar ante el anuncio del primero de mayo que “hay que prepararse para entregar el gobierno, es triste pero es así”. Mal haríamos de no ir al encuentro de quien marcado por indiferencia le da lo mismo perder el control del poder en manos de los neoliberales de turno que esperan su turno para sentarse en la silla de Miraflores. Mal haríamos en calificar ambos casos de traidor o que ha saltado la talanquera. Escuchar, debatir y convencer, es el camino que debemos transitar. Tomemos en cuenta que uno de los ejercicios centrales del arte de la política, es disuadir a través de la idea.  

Debemos insistir en un gran acuerdo nacional que proteja el salario del venezolano, que proteja a los sectores más vulnerables. Un acuerdo que siente en la misma mesa a empresarios, trabajadores, comuneros y Gobierno Bolivariano. Un acuerdo que siente las bases de la diversificación de la economía venezolana. Tal como ha invitado el Presidente Nicolás Maduro: “Todas las fuerzas productivas del país están convocadas al trabajo, a la articulación y la producción. ¡Producir para Venezuela, con independencia y soberanía!”. Señalamientos hechos en el marco del 2do. Encuentro Productivo Sinergia para el Encadenamiento Agroalimentario, en el que se mostraron las iniciativas del sector público, privado y del Poder Popular en materia productiva.

“Nadie piense que el camino es fácil; ningún camino es fácil. El camino es largo, el camino es difícil, el camino es duro; se requiere ir aprovechando los errores, se requiere la crítica, la autocrítica, el reconocimiento honrado de cualquier error, para rectificar, (…)”, indicaba el camino el Comandante Fidel ante la adversidad, precisando que desde incluso nuestro error se debe construir. Critica y autocritica como método político como marco mitológico para salir de la crisis. 

Finalmente, veamos que piensa cualquier candidato de la oposición venezolana que tiene como principal recurso para enfrentar la crisis, la receta del FMI. Un estudio por ANTIONAID INTERNACIONAL da cuenta de las políticas del FMI sobre el tema del salario y el gasto público. El trabajo realizado durante los últimos 15 años, abarca tres continentes y la revisión de 69 documentos del FMI de 15 países, revelando que:

  • “A pesar de las afirmaciones del FMI de que la contención de la masa salarial es sólo temporal, los 15 países estudiados recibieron un impulso para recortar y/o congelar la masa salarial del sector público durante tres o más años, y ocho de ellos hasta seis años”. ¿Por qué no se sinceran los candidatos Capriles, Rosales, Er Conde y Mari Cori? ¿Por cuánto tiempo congelarían ellos el salario en Venezuela?
  • “No hay una lógica, un razonamiento o unas pruebas claras que justifiquen cuándo son necesarios los recortes, o cuánto es suficiente. A Zimbabue, con una masa salarial del 17,1% del PIB, se le aconsejó que recortara, pero también a Liberia, que gasta el 10,1%, a Ghana, el 8,7%, a Senegal, el 6,5%, a Brasil, el 4,6%, a Nepal, el 3,7%, a Uganda, el 3,5%, e incluso a Nigeria, que sólo gasta el 1,9% de su PIB en trabajadorxs del sector público.”  ¿De cuánto es el recorte concebido en el programa de gobierno de los candidatos de oposición?
  • “Los recortes en la masa salarial del sector público se justificaron a menudo como esenciales para liberar fondos para las inversiones en gastos de capital, dando la absurda impresión de que el gasto en la mano de obra del sector público no es una parte valiosa del gasto social”.

“Austeridad”, “ajuste estructural”, “disciplina económica”, “marcos fiscales a medio plazo”, “restricción financiera” y “consolidación fiscal”, las palabras más comunes en los documentos estudiados del FMI. Conceptos que nos venderá de contrabando la oposición en un hipotético gobierno neoliberal. ¿Los sindicatos uruguayos que están en la calle para oponerse a la reforma del sistema previsional, que extendería la edad de jubilación de 60 a 65 años, acaso no es la misma foto que la de los sindicatos en Francia luchando contra una reforma diseñada en el mismo sentido? ¿Qué más necesitamos tener en la lupa del análisis para comprender ante que nos enfrentamos si dejamos colar entra el venezolano de a pie la duda y vacilación?

Con Nicolás Maduro me resteo, en las buenas y en las malas.