¡Irán, pa’ lo que salga!

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Descifrando en Rojo y Negro • Formación e Ideología

¡Irán, pa’ lo que salga!

Por Miguel Ernesto Salazar • Junio, 2026

“El fútbol es el deporte más lindo y más sano del mundo. De eso no le quepa la menor duda a nadie. Porque se equivoque uno, no tiene que pagar el fútbol. Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”.

— Diego Armando Maradona. Argentina, 2001.

“Siempre entendí el fútbol como algo más que un simple juego o un medio para ganar dinero. En plena dictadura militar en Brasil, la cancha se convirtió en un espacio de resistencia y expresión”.

— Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza.

Vincular el fútbol con la política es inevitable. Al ser un fenómeno de masas, los gobiernos y líderes no pueden ignorarlo, lo que los lleva constantemente a utilizarlo como una herramienta de influencia global y, principalmente, como un amplificador ideológico del status quo. La historia moderna está ampliamente documentada y demuestra cómo la FIFA utiliza al fútbol como un espejo de la política.

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La FIFA —definida por el periodista Thomas Kistner en su libro FIFA MAFIA como “un negocio de miles de millones, marcado por crecientes agresiones y nacionalismos, por la infiltración de gánsteres y del crimen organizado”— es un vehículo que personajes como Mussolini, Hitler o Videla aprovecharon para blanquear sus crímenes contra la humanidad, viendo en él la oportunidad de expandir su visión de dominio global.

Ejemplos de ello son el Mundial de 1934 en la Italia de Mussolini; el de Francia, cuatro años después, donde la selección alemana competía bajo la esvástica y pretendía normalizar la invasión del Tercer Reich en Europa haciendo el saludo nazi antes de comenzar sus partidos; o el Mundial de 1978, el cual la dictadura militar argentina utilizó para normalizar la violación sistemática de los derechos humanos. “Ubicóse a 232 personas desaparecidas”, publicaba en portada el diario La Nación el 13 de abril de 1978.

Casi 50 años después, en el Mundial de 2026, es Donald Trump quien toma el relevo. Esta vez, de la mano del suizo-italiano Gianni Infantino (el padrino de turno de la FIFA), blanquea el dominio de Estados Unidos sobre un mundo que le es ajeno, a través de un formato de tres países sede (México, EE. UU. y Canadá).

El galardón de la paradoja imperial

Un mes antes de la intervención militar de los Estados Unidos en territorio venezolano y del secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y de Cilia Flores, diputada electa y primera dama, Il Padrino Infantino le entregó a Donald Trump el galardón inaugural del Premio de la Paz de la FIFA (denominado “El fútbol une al mundo”) durante la ceremonia del sorteo de la Copa Mundial 2026, celebrada en Washington.

En el propio portal de la FIFA se precisa la siguiente frase para darle contexto al galardón: “Premio FIFA de la Paz: el fútbol une al mundo”. Infantino señaló en aquel entonces, frente a Trump: «Esto es lo que queremos de un líder, que se preocupe por la gente. Queremos vivir en un mundo y un entorno seguros. Queremos unir. Y eso es precisamente lo que hacemos hoy aquí y lo que continuaremos haciendo en la Copa Mundial de la FIFA”.

Tesis Crítica • El Rol de Policía Global

Paradójicamente, Trump honró el premio de la paz de la FIFA viniendo a intervenir militarmente a Venezuela, secuestrando a su presidente, declarándole la guerra al pueblo iraní tras autorizar el lanzamiento de un misil sobre la Escuela Primaria Femenina Shajare Tayyebeh, y continuando con la provisión de material militar a Israel para su política de exterminio sobre el pueblo palestino.

Bajo la lógica del más fuerte, el “derecho divino”, el “destino manifiesto” o su rol como policía del mundo, el inquilino de la Casa Blanca trató sin éxito de vetar a la “caballería de hierro persa” en el Mundial y les “recomendó” no participar “por su propia seguridad”. Los iraníes enfrentan una prohibición de viajar a Estados Unidos, al igual que los ciudadanos de otros 18 países. Al escribir esta nota, aún pesaba una restricción de viaje sobre los miembros del cuerpo técnico del equipo iraní. La FIFA incluso, para no llevarle la contraria a Trump, decidió que la selección de Irán se concentrara en la ciudad de Tijuana, aun cuando sus partidos se jugarán en territorio estadounidense.

Integrante del Grupo G, la selección de Irán disputará sus dos primeros compromisos en la ciudad de Los Ángeles, el 16 de junio contra Nueva Zelanda y el 21 del mismo mes ante Bélgica. Su participación en esta ronda concluirá en Seattle, donde enfrentará a Egipto. Para cada partido, la caballería de hierro persa tendrá que tomar un vuelo para competir y, una vez terminado el juego, prácticamente tendrá que volver en avión a su lugar de concentración en México.

La política de visados de Estados Unidos, reforzada en abril por el secretario de Estado, Marco Rubio, prohíbe la entrada a cualquier miembro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), señalada por quienes acobijaron y protegieron a Luis Posada Carriles como organización terrorista. Esto abre un frente de conflicto para la delegación iraní, el servicio militar en esa fuerza es obligatorio para sus ciudadanos y, además, el propio presidente de la federación de fútbol, Mehdi Taj, cuenta con un pasado como comandante de la IRGC.

Manifiesto • Denuncia contra la Discriminación

Desde el gobierno de Irán se ha dejado claro lo que significa esta política de la administración de Trump, apoyada por la FIFA: “En la práctica, se negó a la selección nacional iraní la oportunidad de competir en igualdad de condiciones y en una competencia libre de discriminación”.

Tras dominar las eliminatorias de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), Irán obtuvo su billete directo al Mundial. La escuadra iraní amarró su lugar en la fase de grupos en marzo de 2025, sellando el boleto definitivo con un empate ante su similar de Uzbekistán. Todo lo contrario al equipo estadounidense, que llega al Mundial 2026 de manera directa y automática por ser uno de los tres países anfitriones del torneo.

La memoria del hincha y la dignidad de los pueblos

Para quien ha sido futbolero toda su vida, el 11 de junio, —en mi caso, compartiendo esa pasión desde pequeño entre el equipo de fútbol de la UCV en su categoría infantil, luego en el Galicia Fútbol Club en la categoría juvenil, y como fiel seguidor de aquel Mineros de Guayana con el «Diablo» Samuel a la cabeza— hoy no siento la emoción de ver un Mundial de fútbol como en el pasado. No como en aquel de Maradona y la “mano de Dios”, riéndose en la cara de los ingleses que habían invadido Las Malvinas. Seguramente este sentimiento está atravesado por todo lo que le ha tocado vivir a esta humanidad bajo el dominio de los Estados Unidos y la incapacidad internacional de impedir cada crimen en nombre de la paz, la democracia y la libertad.

Pero algo sí deseo, que Irán logre avanzar, en este camino empedrado y minado dispuesto por Trump. Que la caballería de hierro persa se abra paso, termine segunda de su grupo y que, por algún capricho del destino, los Estados Unidos consigan el segundo lugar del suyo, para que de esta manera la caballería persa le pase por encima al equipo gringo.

Al final, el fútbol siempre encuentra la manera de burlar los muros, los visados, bombardeos y los decretos imperiales. Si el destino lo permite, la cancha dictará su propia sentencia, recordándole al mundo que, aunque pretendan adueñarse del tablero, la dignidad de los pueblos no se puede vetar ni bombardear.

IRÁN, PA’ LO QUE SALGA.

COLUMNA «DESCIFRANDO EN ROJO Y NEGRO» • SERVIRALPUEBLO.ORG
👁️ [Clic aquí] Descifrar el archivo de investigación: Las revelaciones de «FIFA MAFIA» y el negocio del Mundial 2026

En su célebre libro de investigación, el periodista alemán Thomas Kistner desnuda los cimientos de la FIFA y la compara explícitamente con el funcionamiento de la familia Corleone en El Padrino. La obra devela el entramado de clientelismo, sobornos y lavado de dinero que ocurre a espaldas del juego, exponiendo cómo la organización aprovecha el vacío legal en Suiza para operar con total impunidad. Kistner sostiene que la corporación ha transformado el fútbol en el «mayor agujero negro de nuestra época», sirviendo como un engranaje donde el deporte rey pierde sus valores de hermandad para consolidar y blanquear las agendas del poder profundo global, político y económico mundial.

👉 El negocio detrás del telón: El Mundial 2026 proyecta una facturación total de US$ 10.9 mil millones, los derechos de transmisión superarán los US$ 4.2 mil millones y los patrocinios pueden llegar a los US$ 2.8 mil millones, cifras récord para la corporación. (Fuente: Sports Value).

Ante semejante festín corporativo, quedan las preguntas de rigor: ¿Cuánto se embolsilla el Il Padrino de la FIFA? ¿Cuánto se embolsilla The Trump Organization?

Miguel Ernesto Salazar

Profesor en Geografía e Historia. Militante del Partido Unido Socialista de Venezuela. Miembro del Equipo Editorial de la Revista Pueblo En Armas.