MariCori, “¡Esa mujer si camina!”

Por Miguel Ernesto Salazar

“En verdad, no van a hacer elecciones primarias, eso es mentira, es imposible que se pongan de acuerdo. Ellos pueden hacer un simulacro, pero hacer unas elecciones primarias de verdad, no las van a hacer, no hay forma”, esto lo dijo mi capitán Diosdado Cabello recientemente para referirse al tema de las primarias de la oposición. El pasado 20 de enero, publicamos bajo el titulo “Las Primarias NO VAN”, allí pusimos sobre la mesa una serie de consideraciones que nos permitían acércanos a tal información.

La oposición desoja la margarita entre las primarias y consenso como método para definir el candidato que haga frente al Chavismo, con Nicolas Maduro como su candidato a las elecciones presidenciales del 2024. Julio Castillo Sagarzazu, un miembro de Voluntad Popular, escribía “ciertamente las primarias, son un mecanismo más complicado que el consenso, más caro y que demanda igualmente un consenso previo para cristalizarlas, tienen empero a su favor que es un método concreto, que tiene andado un camino importante; que ha logrado importantes incorporaciones y que, si se organizan bien, de manera inclusiva, transparentes y democrática, pueden enlazar con ese sentimiento de ganas de participar…”.

Otro connotado analista de oposición, Trino Marquez (al que un amigo identifica como del “Club de los ingenuos” y experto raqueteador de la oposición) , en un trabajo reciente rememora la idea de otro opositor, Gerver Torres, un “Un Pacto de Puntofijo para la oposición venezolana”, para llevar a cabo las primarias, para lo cual era necesario un “acuerdo, o código de conducta, (…) resulta crucial dadas las condiciones en las que se llevarían a cabo las primarias y, posteriormente, las elecciones nacionales para elegir al presidente de la República”. Ambos coinciden que en el propio seno de la oposición esta la amenaza para un proceso “inclusivo, transparente y democrático”, seguramente recordaran aquello de acta mata votos. “Un acuerdo de coexistencia pacífica se hace aún más perentorio porque en el pelotón de quienes lideran las encuestas para ganar las primarias se encuentran varios dirigentes que no pertenecen al G3, ni han recibido la venia del Gobierno. Las inhabilitaciones que pesan sobre Juan Guaidó, María Corina Machado y Henrique Capriles…”, termina de señalar Marquez en su artículo para lanzar la interrogante de qué hacer con aquellos que parecen ser excluidos de antemano a un proceso, llámese este, primarias o consenso.  

En paralelo a las ideas expuestas por Julio Castillo Sagarzazu  y Trino Marquez, a la hora de salir este trabajo, las calles nuevamente serán el escenario para calibrar fuerzas de cara al 2024, un sector de la oposición acudirá al sector estudiantil para demandar ante el CNE (el mismo al que descalificado en repetidas oportunidades) la reactivación de los puntos del Registro Electoral (RE) en todo el país. Me atrevo a pronosticar que una movilización sin fuerza, por ende con escaza participación será para la oposición comparable con el hecho que un mortal sostenga un ancla en el medio de La Fosa de Cariaco. Directo al fondo van a dar sin posibilidad de retorno a la superficie y es que tal como el dios griego Aion, la oposición está atrapada en un tiempo circular, donde se confunden tratando de morderse la cola.

Mientras esto ocurre, la oposición da dos pasos, discute con el CNE a través de la Comisión Nacional de las Primarias (espacio que representa técnicamente a TODA LA OPOSICIÓN VENEZOLANA ante el órgano electoral) los mecanismos que hagan viable la celebración de las primarias. Incluso ya han establecido un cronograma y fecha de elección de las primarias que será anunciado el próximo 15 de febrero luego del conclave que tendrá lugar el día de San Valentin y donde se espera cristalizar el nuevo pacto de Puntofijo para la gobernabilidad de Venezuela. Y por otro lado los partidos de la oposición esperan la aprobación del CNE (el mismo del Régimeennn) para el “uso de las denominaciones provisionales”. A finales del año pasado, dicha comisión técnica planteo ante los rectores del CNE los siguientes puntos: “el uso de centros de votación; la conformación de una comisión técnica para definir el alcance de la asistencia del CNE; y, el eventual uso del sistema automatizado de votación”. En esta reunión estuvieron presentes, por parte del CNE, el presidente Pedro Calzadilla; el vicepresidente Enrique Márquez, los rectores principales Alexis Corredor, Roberto Picón (este último, ficha de Maria Corina Machado, además Picón fue asesor electoral y miembro del Grupo Técnico de Apoyo Electoral de la MUD. Durante el 2005 y 2010 fue director de la organización no gubernamental Ojo Electoral). Por la oposición, concurrieron: Jesús María Casal, Corina Yoris, Carmen de Grijalva e Ismael Pérez Vigil.

Y a propósito del vínculo de Picón con María Corina Machado, vale recordar algunas declaraciones de la principal figura de oposición que ha mantenido durante años su visión particular sobre el CNE como garante de las elecciones que se han llevado a cabo en Venezuela, los últimos 20 años.

Ayer, como recién salido del horno, la dirigente de Vente Venezuela retwitteó desde sus cuenta un tuit de su agrupación política, “¡Lo manda la gente! #PrimariasSinCNE”. El pasado 12 de diciembre del año pasado, con el mismo tenor publicaba: “El que no quiera primarias, que lo diga; el que quiera primarias con el CNE y que Jorge Rodríguez le cuente los votos, que lo diga; el que no quiera que los venezolanos afuera voten, que lo diga”. El 24 julio 2022, escribía: “El CNE podría dirigirlo Mandela, la Madre Teresa de Calcuta, Martin Luther King, Gandhi y José Gregorio Hernández; y no sería una elección libre. Mientras las mafias controlen las armas, la plata, los medios y el territorio, no habrá elecciones en Venezuela…”.
En una entrevista a María Corina Machado efectuada también a finales del año pasado, la de Vente Venezuela expresaría “La primaria tiene que ser de la sociedad, no de cuatro o 10 partidos políticos”. Y ante las preguntas: “¿Participaría en unas elecciones si las organiza el CNE? ¿Cómo se organizan unas elecciones sin el CNE?”, la conductora de SUMATE, expresó: “Para eso son las primarias, precisamente para eso. Cuando la gente dice ‘esto es lo que hay, estas son las maquinitas, este es el registro, las auditorías y no votan los de afuera’, entonces yo pregunto si no piensan luchar, pregunto si tiraron la toalla. Así tienen que ser las elecciones limpias y libres que los venezolanos queremos y así las ha degradado el régimen”.

Yo, le haría otras preguntas: ¿Cuál es su relación con Roberto Abdul? ¿Cuál es la participación de Roberto Abdul en la Comisión Técnica de las Primarias que discute actualmente con el CNE su posible realización? ¿La voz de Abdul es la opinión de Maria Corina Machado ante el CNE? 

En un encuentro llevado a cabo por la UCAB a través de Centro de Estudios Políticos y de Gobierno, Abdul señalaba, “la primaria representa, no solo una oportunidad de repolitizar la lucha por la democracia, sino la oportunidad para avanzar de manera muy importante en la construcción de una estructura organizativa de movilización de cara al próximo proceso presidencial”. Repolitizar para Abdul y Maria Corina es retomar la calle, colocarse al frente de las luchas reivindicativas de distintos sectores de la sociedad venezolana, la repolitización significa acumular la suficiente fuerza necesaria para darle sustrato al diseño comunicacional construido para posicionar a Maria Corina Machado como una alternativa real capaz de disputar el poder al Chavismo.

Roberto Abdul es miembro de la Mesa de Análisis Coyuntural del CEPyG-UCAB y Director de SÚMATE, al igual que su tocayo Roberto Picón, como Maria Corina Machado tienen los tres un fuerte vínculo con un sector de la elite eclesiástica de Venezuela y principalmente con la Compañía de Jesús, todos son caimán del mismo pozo. En el artículo que escribimos el pasado 20 de enero y que citamos al inicio de este trabajo, nos enfocamos en descifrar el juego activo de los Jesuitas de cara al 2024, tal como lo hicieron durante el 2002 y 2003, donde se convirtieron en un actor principal en el desarrollo de las acciones de la oposición, en la actualidad  se erigen como el mayor referente ideológico y político para guiar a la oposición hacia la retoma del poder. En diciembre, Luis Ugalde, en su carta al niño Jesús, le pedía “sin rodeos ni autocensura”, lo que en su opinión necesitaban los venezolanos, “de uno y otro signo: librarnos de las cadenas que nos oprimen y nos niegan el futuro”. Y agregaba: “Romper las cadenas significa para el gobierno y el propio Maduro liberarse y liberarnos de esta cárcel  en la que sin querer-queriendo está encerrado al país sin futuro”. Para romper las cadenas la Compañía de Jesús también desoja la margarita y cada vez se inclina por la mayor de los Machado Zuloaga para emprender la retoma del poder. En este sentido no es descabellado ni está por fuera de la realidad sostener que Maria Corina Machado será la candidata del “Papa Negro”.

Lo cierto es que a pesar de la retorica de Maria Corina y su continua descalificación del CNE, la mayor de los Machado Zuloaga Parisca, tiene al igual que lo expresará Donald Trump distintas alternativas sobre la mesa, desde la salida violenta hasta la participación en procesos electorales. Los Robertos de Maria Cori son su voz ante el CNE. Estamos de esta manera cerca que se cumpla su peor pesadilla, aquella que ella misma nos indicaba en un tuit, que Jorge Rodríguez le cuente los votos.

No estamos lejos entonces de que la consigna central del Comando de Maria Corina Machado, sea la máxima escrita por Luis Ugalde el pasado 31 de enero, “Vivir la Iglesia y construir la sociedad desde los pobres y excluidos”, desempolvando para ello la campaña por la primarias del 2012 y aquello del «capitalismo popular».

Por cierto, las siglas utilizada por su Comando para su estructura de alianzas despiertan en lo particular cierta suspicacia, CAP (Comité de Articulación Política). Se le ven las costuras a la pelota, una de las acciones de Vente Venezuela consiste en establecer una política que permita hacerse con el voto adeco. Cuestión esta difícil si partimos del sentimiento antiadeco de la Machado (que coincide con el sentimiento jesuita) y del sentimiento anti Maria Corina que respira la militancia adeca, en especial su dirigencia. El odio es reciproco.

Con o sin primarias, con o sin consenso, Maria Corina echó su suerte andar. Está decidida a revertir la historia de su abuelo Oscar Augusto Machado Hernández. Apelar a la vieja amistad entre los Machado Zuloaga y Rómulo Betancourt, es una premisa para avanzar sobre las fuerzas de Bernabé y Allup.   

“¡Esa mujer si camina!” será la próxima editorial que veremos en la página web de la Compañía de Jesús bajo la firma de Luis Ugalde.