Nadie nos quitará la alegría de ser libres

Cada cierto tiempo vuelvo a los artículos de Hannah Arendt, en uno de sus textos más conocidos: “Tiempos Presentes”, en los que no ahorra ni crítica ni brillantez, tomo una pequeña nota sobre su apreciación de la derrota del ejército de Estados Unidos en abril de 1975, en la que dice: “Nuestra retirada de Vietnam no es de ninguna manera una “paz honorable” sino, al contrario, una derrota humillante”, la derrota era una certeza desde la ofensiva del Tet en 1968.

El ejército de EE.UU. concentró una fuerza bélica de grandes proporciones en nuestra costa marítima, ahora mismo realiza ejercicios militares, mientras que sus “mentiras” inundan las redes, un verdadero acoso sicológico a gran escala contra una población en paz, que todos los días sale a trabajar y que no se pierde ni las pachangas ni los juegos de béisbol.

La amenaza de Trump es ilegal e inmoral, está tomando decisiones que tienen como base informes falsos, como ese del narcotráfico que ni ellos mismos se lo creen, deberían escuchar lo que una vez advirtió John Cooke: “las indigencias teóricas llevan a desastres prácticos”, o lo que afirmó Hannah, que el mal está asociado al odio y a la ausencia de pensamiento.

¿No está en la mesa del señor Trump el hecho de la derrota que este pueblo le propinó en 2019? ¿Es que no recuerda que levantamos la economía en medio de las mal llamadas sanciones? ¿Acaso olvidaron que les ganamos siete elecciones en un año? ¿Es que no quieren averiguar lo que les pasó en abril y en diciembre de 2002?

Nosotros estamos en alerta, nadie nos va a quitar la alegría de ser libres, y de cantarle cumpleaños a Nicolás, el apóstol de la paz.

Roy Daza

Militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), miembro de la Comisión de Asuntos Internacionales. Diputado a la Asamblea Nacional por el Estado Aragua (PSUV). Miembro de la Comisión Permanente de Política Exterior, Soberanía e Integración.