El primer acto de la Asamblea Nacional, al inicio de las sesiones ordinarias de este año, fue reiterar la invitación al Jefe del Estado, Nicolás Maduro, para el acto de Toma de Posesión de la Presidencia de la República para el período constitucional de 2025 al 2031, que tendrá lugar en el Palacio Federal Legislativo el viernes 10 de enero a las 12 de mediodía.
Toda la nación está atenta a un acontecimiento constitucional que tiene un tremendo impacto político, al tratarse de la última fase de un proceso que no solo fue la victoria contundente del Presidente Nicolás Maduro en la elección del 28 de julio de 2024, sino por la derrota que sufrieron los grupos de la ultraderecha golpista que intentaron asaltar el poder entre el 29 y 30 de julio.
Algunas voces de la ultraderecha fascista siguen al asecho, pretenden crear intranquilidad con campañas mediáticas de alto calado, con el anuncio de un próximo arribo al territorio nacional del excandidato que perdió las elecciones.
El diputado Ricardo Molina en la sesión del 5 de enero, expresó: “no pongan a prueba la furia bolivariana”, que se convirtió en la consigna de todas las fuerzas democráticas.
El Presidente de la A.N. Jorge Rodríguez dejó claro que si el energúmeno intenta entrar al país será sometido a prisión en el acto, por usurpación de funciones, por actos sediciosos y por traición a la Patria y agregó: si los fracasados expresidentes intentan entrar a Venezuela, serán tratados como invasores.
Nuestro camino está trazado en el Plan de la Patria de las 7 Transformaciones, que conforman el programa de gobierno del Gobierno Bolivariano.
“Nos vemos en la calle”, anunció el Presidente Maduro.
