Nuestro Chávez Planetario, “Nosotros los pueblos”.

Por Miguel Ernesto Salazar / Fotografía @nawseas

En el marco del Encuentro Mundial por la Vigencia del Pensamiento Bolivariano del Comandante Chávez en el siglo XXI y de la Cumbre de Cancilleres del G20, el Canciller ruso Serguei Lavrov expreso que Chávez “se mantuvo firme en reiteradas ocasiones en sus discursos públicos y actividades en el escenario internacional, a favor de la necesidad de respetar los principios de la Carta de la ONU y en contra de que unos países se sometan al dictado y monopolio de otros” y que colocó “una de las piedras más importantes en los cimientos de la solidaridad latinoamericana, que ahora se manifiesta en la actuación de la Comunidad de los Estados latinoamericanos y Caribeños”.

Pero circunscribir la idea del Comandante Hugo Chávez a Latinoamérica y el Caribe, seria quedarnos pequeños en la escala. Su idea no se quedó anclada entre el Río Grande y la Tierra del Fuego, su huella es de escala planetaria. Raymundo Kabchi, coloca la dimensión del pensamiento bolivariano del Comandante Chávez como un hito de la civilización humana: “Chávez ya no es más un caso aislado en un continente oprimido durante largos siglos, es hoy factor decisivo dentro de una corriente de cambios que sopla sobre el continente americano en busca de un lugar para nuestros pueblos y un papel protagónico en el devenir de la historia, del progreso y de la civilización humana”.

La humanidad que se abre camino en busca de un mundo alternativo más cercano a los pueblos ha paso por hitos que han marcado su devenir; el Manifiesto Comunista (1848) escrito por Carlos Marx y Federico Engels, cuando plantearon que “Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de lucha de clases”; la Revolución Rusa (1917), el “¡Todo el poder a los Soviets!” lanzado por Lenin; La Revolución Cubana (1959) y la idea fidelista, «la Revolución Cubana tiene una postura internacional»; y finalmente me atrevería a señalar que la China moderna, la que ha sido reivindicada a través de Xi Jinping, un socialismo con peculiaridades chinas en una nueva época con un gran significado para el propio pueblo chino pero en especial para la historia del desarrollo del socialismo mundial y de la sociedad humana.  

El Antiimperialismo, la voz contra el neoliberalismo y un nuevo socialismo sin calco y autentico con una profunda huella bolivariana y caribeña, transcendió en la idea de Chávez quien dirigía su palabra especialmente sobre los pueblos del mundo, sobre los pobres del mundo, a más de 700 millones de habitantes del mundo que anhelan la esperanza y la justicia social, que luchan por nuevos modelos democráticos cada vez más alejados del concepto occidental, una voz que se alzó de Sur a Sur. Chávez, es una idea entonces es planetaria, es sin duda una idea que transforma el orden civilizatorio.

Dos ejemplos nos aproximan al Chávez nuestro planetario, la profundidad de su pensamiento en los pueblos árabe y de la madre África.

Sobre uno de los grandes luchadores del mundo árabe, Gamal Abdel Nasser, el Comandante Chávez llego a expresar el valor de su idea: “No sé de manera exacta por qué causa imagino, constantemente, que en esta parte del mundo en que vivimos existe un papel sin autor; un papel grandioso que busca, constantemente, alguien que sepa representarlo. Y no sé por qué me imagino que este papel -esta misión, estaría mejor expresado-, va errando a lo largo de la extensa zona que nos rodea en busca de quien sea capaz de desempeñarle y acaba por caer agotado junto a nuestras fronteras exigiendo que actuemos con el fin de encarnarlo, ya que nadie lo podrá hacer más que nosotros”.

“Primero la fe, como dicen ustedes hermanos, en el nombre de Alá Todopoderoso, clementísimo y misericordioso”, con su voz se dirigía el Comandante Chávez sobre los pueblos del mundo para después precisar cuál era el brazo vinculante, la pobreza, nos une la pobreza, nos une el dolor, nos une la esperanza, nos une la fe en un mundo mejor, yo creo que eso es lo más grande de esta reunión”, en referencia a las cumbres de Países Árabes y Suramericanos donde el Comandante Chávez planteó en cada uno de ellas, la concreción de una agenda común con visión hacia el Sur, “una agenda de América Latina y de los países árabes, productiva, comercial, financiera, cultural”.

El otro ejemplo, lo constituye la relación del Comandante Chávez con los pueblos de África, Hugo Chávez se convierte en el primer Jefe de Estado y de Gobierno no africano en participar en dicha cumbre y además con la idea de Chávez puesta sobre África, se da en Venezuela la II Cumbre América del Sur-África (ASA) (2009). En la VII Cumbre celebrada en Gambia, el Comandante Chávez lleva la idea bolivariana y le recuerda a los presentes que Simón Bolívar desde Jamaica, en el 1815, al escribir la célebre Carta de Jamaica, ”que nosotros los americanos meridionales, los americanos de esa nuestra América morena, del Caribe, de la América Latina, no somos ni europeos ni americanos del norte, que nosotros somos una mezcla del África y de la Indoamérica, cada día estamos más conscientes de esa raíz africana, de esa raíz indoamericana”. Y precisa además el Comandante Chávez: “Ahora, comenzando el Siglo XXI, debemos darle vida a la tercera oleada, y en esa tercera oleada debemos ir juntos: América Latina, el Caribe con África, continentes hermanos, con las mismas raíces, con la misma magia, con la misma música, con la misma esperanza. Sólo unidos nosotros podremos torcer o cambiar el rumbo del mundo, el mundo está amenazado por la hegemonía del imperio norteamericano, que pretende acabar con este planeta. Sólo nosotros unidos, partiendo de nuestra conciencia, de nuestro coraje, de nuestra voluntad, podremos lograr lo que Simón Bolívar nuestro Libertador llamaba el “equilibrio del universo”, es decir un mundo pluripolar. El África tiene todo para ser un polo de poder en este mundo del Siglo XXI”. Chávez reivindicaba de esta manera la historia de resistencia y liberación nacional que marcó una época en el continente africano, con sus pueblos como principales protagonistas.  Petro Sur y el Banco del Sur pasaban a formar parte de las ideas de Chávez para la tercera oleada de los pueblos del África, de Latinoamérica y el Caribe para superar la pobreza: “Sequemos con el fuego sagrado de nuestra conciencia, sequemos pues las lágrimas del África, también las lágrimas de América Latina, con el fuego sagrado de nuestro coraje patrio, con el fuego sagrado de nuestra voluntad patria, para que juntos, fuego sagrado de los pueblos, del amor de nuestros pueblos, con el llanto de nuestros siglos regresen hechos lluvia para comenzar la siembra del Siglo XXI. Para que viva el África, para que viva la América Latina, para que viva Arabia, para que viva Irán, para que viva mundo en libertad y en igualdad”.

Con estos ejemplos o hemos querido dejar fuera de esta ecuación a los pueblos de Asia, en especial los pueblo de China e India, que junto al pueblo árabe y de África, constituyen “el equilibrio internacional” contra el papel hegemónico del cual se aferran los Estados Unidos dando la espalda al nuevo orden mundial.   

Si quisiéramos colocarle la guinda al pensamiento bolivariano de Chávez en el siglo XXI, si quisiéramos terminar de ejemplificar a nuestro Chávez planetario, esta cita de su discurso ante el acto de transmisión de la presidencia del Grupo de los 77  de la República Islámica del Irán a la República Bolivariana de Venezuela (2002). La primera idea es sobre la amenaza del neoliberalismo: “No es cierto que la mano invisible del mercado va a solucionar los malos del mundo. Eso es absolutamente falso. Es una idea nefasta, diabólica incluso. Hemos visto cómo el neoliberalismo en pocos años amenaza con acabar pueblos enteros. Amenaza y ha echado abajo gobiernos. Ha llevado a países que de estar rozando el primer y el segundo mundo, de repente han dado salto al infierno, a las puertas del quinto infierno, el desempleo, la pobreza, la explotación, la desigualdad, la injusticia y de allí a los conflictos sociales, y de allí a los conflictos políticos, y de allí a los conflictos violentos solo hay un paso. De allí a las guerras intestinas solo hay paso. Es diabólico el neoliberalismo…”

Y finalmente la idea central sobre la cual un mundo mejor es posible con base al accionar del protagonista principal, “Nosotros los pueblos”: “porque los pueblos son la esencia de la esfuerzo de la política, del esfuerzo de la economía, del esfuerzo de las relaciones internacionales, el objetivo tiene que ser los pueblos, su vida, su dignidad, su soberanía, su desarrollo integral, su desarrollo humano, su felicidad, diría el padre libertador de América, Simón Bolívar”. Proletarios del mundo uníos… un mundo mejor es posible, los nadie aún tienen mucho por hacer en la salvación de la humanidad; los hijos de nadie, los dueños de nada… con Chávez hacia el Socialismo.