Nuestro hermoso idioma Castellano

En estas tierras lo real se vuelve maravilloso y la cultura es un fenómeno propio y universal al mismo tiempo, de orígenes diversos, de múltiples y abigarrados desarrollos de los que nace un imaginario singular, que siempre cambia sin dejar atrás sus raíces.

El idioma Castellano en el Nuevo Mundo se encontró con el náhuatl, el quechua, el guaraní, el aymara, el arawaco, y todos saben que El Quijote venía cargado de palabras árabes y latinas; con los siglos, la espiral centrífuga parecía indetenible, algunos pensaban que podía desaparecer, hasta que un filósofo y filólogo caraqueño, Andrés Bello, redactó la “Gramática” y reinventó el idioma, el que se habla desde California hasta la Patagonia.

Es de este idioma tan nuestro de los que nacieron: “Doña Bárbara” de Rómulo Gallegos, la Isla de Robinson de Arturo Uslar Pietri; La Vorágine de José Eustacio Rivera, la prosa insigne de Jorge Luís Borges; y el Pedro Páramo, de Juan Rulfo; o la magia de Cortázar, los Hombres de Maíz, de Miguel Ángel Asturias, y la ternura de Gabriela Mistral y el Canto General de Pablo Neruda, y la síntesis histórica de “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez.

Quienes hablamos castellano o español somos demócratas radicales como Bolívar, Belgrano y Morelos, y es por ello que admiramos al portugués de Luís de Camoens, de Chico Buarque, de Fernando Pesoa, o la belleza del inglés de Shakespeare, de William Faulkner o Alan Poe, o la obra insigne de Moliere, o de Dante o Mahmud Darwish, y es porque creemos con Aquiles Nazoa, que “la amistad es el invento más hermoso del hombre”.

Los que desprecian al Castellano no conocerán jamás la grandeza de José Martí, de Rubén Darío, de Alí Primera, o de Silvio Rodríguez.

Roy Daza

Militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), miembro de la Comisión de Asuntos Internacionales. Diputado a la Asamblea Nacional por el Estado Aragua (PSUV). Miembro de la Comisión Permanente de Política Exterior, Soberanía e Integración.