En nuestro país, la opción de construir en consenso ha tenido detractores, tanto en el ámbito interno como en el global. Por ello, este proceso de postulaciones no es novedoso ni excepcional, ya que se inspira en la participación protagónica, en asambleas abiertas y en la consulta previa de cada política que se intenta implementar. Aquí, el protagonismo reside únicamente en la organización comunitaria.

