“Las acciones de la “banda de los cuatro”, como ejemplo negativo, nos hicieron comprender aún más profundamente que bajo la dictadura del proletariado, si no se lleva a cabo la modernización, si no se eleva el nivel científico y tecnológico, si no se desarrollan las fuerzas productivas de la sociedad, si no se fortalece el poderío de la nación y si no se mejoran las condiciones materiales y la vida cultural del pueblo, no se podrá consolidar plenamente nuestro sistema político y económico socialista, y la seguridad de nuestro país carecerá de firmes garantías.”.
DISCURSO EN EL ACTO INAUGURAL DE LA CONFERENCIA NACIONAL SOBRE LAS CIENCIAS, Deng Xiaoping. 18 de marzo de 1978.
“Los camaradas de todo el Partido tenemos que compartir siempre con el pueblo el mismo aliento, el mismo destino y el mismo latir del corazón, considerar en todo momento su anhelo de una vida mejor como objetivo de nuestra lucha y seguir avanzando valerosamente hacia el magno objetivo de hacer realidad la gran revitalización de la nación china, con un espíritu que jamás afloja y la intrepidez de marchar siempre adelante”.
INFORME PRESENTADO POR XI JINPING ANTE XIX CONGRESO NACIONAL DEL PCCH. 18 de octubre de 2017.
Deng Xiaoping, apodado el “Pequeño Timonel”, a la muerte del Gran Timonel, Mao Zedong, se convirtió en el gran transformador del gigante asiático bajo el concepto del “socialismo con peculiaridades chinas”. Durante el desarrollo del XI Congreso del Comité Central del Partido Comunista de China se reafirmó el rumbo ideológico y político de la Revolución China; «hemos vuelto en lo fundamental al acertado camino del marxismo-leninismo y del pensamiento de Mao Zedong, camino por el cual seguiremos marchando siempre hacia adelante”, señalaba el “Pequeño Timonel”.
Además, Deng Xiaoping precisaba que sobre el tema económico se había restaurado en la producción en las diversas áreas de la economía, bajo el principio rector de “las cuatro modernizaciones”; “agricultura, industria, defensa nacional y ciencia y tecnología”. Este proceso iba marcado por cuatro principios fundamentales: “Primero, es preciso persistir en el camino socialista; Segundo, es preciso persistir en la dictadura del proletariado; Tercero, es preciso persistir en la dirección del Partido Comunista, y Cuarto, es preciso persistir en el marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Zedong”. Xiaoping dejaba claro el escenario en lo que la sociedad china de los 70 iniciaba de cara al futuro: “La situación política y económica arriba mencionada permite ahora a todo el Partido trasladar, a partir de este año, el centro de gravedadde su trabajo a la modernización socialista. Se trata de un gran viraje en la historia de nuestro país”.
No me imagino a las pomarrosas que decidieron apoyar a Enrique Márquez o a los “intelectuales inorgánicos” de la “Otra Campaña”, entre ellos, el Toby Valderrama, señalando a Deng Xiaoping de neoliberal o de traidor del legado de Mao. Fijémonos en Deng Xiaoping, sobre el legado que toma y como lo va alimentando desde la práctica, los cuatros principios fundamentales sustentaban la transformación bajo la interpretación integral y acertada del pensamiento de Mao. Casi 50 años después, pero esta vez del otro lado del mundo, Nicolás Maduro reivindica un socialismo con peculiaridades venezolanas: “Estamos construyendo el Socialismo con nuestro propio esfuerzo, por el camino revolucionario de Chávez, rumbo hacia grandes transformaciones, enfrentado a los apellidos, a la oligarquía y al imperialismo”. El “Pequeño Timonel” se enfrenta en pleno Siglo XXI a los embates del imperialismo, sus cipayos de la oposición y a una nueva “banda de los cuatro”. Tal como en los tiempos de Xiaoping, la nueva “banda de los cuatro”, recoge una que otra palabra suelta o alguna que otra cita del Comandante Hugo Chávez para sugerir que ellos son los verdaderos elegidos para darle continuidad al Chavismo, que Nicolás esta entregado al neoliberalismo.
Pero volvamos al tema central, las enseñanzas de Deng Xiaping, son anotadas y recogidas por Nicolás Maduro para trazar rumbo y dirigir al país hacia la segunda gran reforma del modelo político y económico que Chávez adelantó a partir de 1.999 con la aprobación del Proyecto Bolivariano sustentado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Un plan de acción de cara al 2030 que desarrolla 7 Transformaciones; Modernizar la Economía, Independencia Plena, Paz, Seguridad e Integridad Territorial, Social, Política, Ecología y Geopolítica. Un Programa Económico para la modernización de Venezuela, que tiene su base teórica, su base política, sus estudios e investigación y el pulso a pulso de la realidad venezolana.
Para que comprendamos mejor el papel que jugará una victoria de Nicolás Maduro el próximo 28J en una nueva etapa de la Revolución Bolivariana, nos remitiremos a unas ideas señaladas en la conferencia “China y América Latina en el Nuevo Orden Mundial: Contexto de la Diplomacia de Paz impulsada por el presidente Nicolás Maduro”, que estuvo a cargo del diputado Rodolfo Sanz. La primera idea, “América Latina es una región en disputa, y en la disputa nosotros (Venezuela) somos el núcleo central fundamental”. Al igual que la nueva China está “rompiendo la hegemonía que había mantenido durante más de un siglo el imperio norteamericano”, en Latinoamérica y el Caribe, Venezuela transita por el sendero de la multipolaridad y recoge de China, el ejemplo el modelo económico para el desarrollo de la región. Venezuela, entonces, de la mano de Nicolás Maduro, el “Pequeño Timonel” de la Revolución Bolivariana, coloca en este contexto de confrontación de modelos planetarios, entre la unipolaridad y la multipolaridad, una agenda marcada por la integración a la orden del gran cambio civilizatorio, del gran cambio de la geopolítica y de la civilización humana. El mundo pluripolar, multicéntrico, donde surgen los BRICS como gran polo integrador de la diversidad de los continentes y las regiones: “BRICS reúnen una inmensa población y casi el 40% del Producto Interno Bruto, y los países emergentes de mayor poder comercial, de mayor poder financiero”. A propósito de los BRICS, en la 10° Foro Parlamentario de los BRICS realizado en el Palacio de Táuride de San Petersburgo, el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, señalaba: “He dicho en repetidas ocasiones que el BRICS es uno de los elementos clave del emergente sistema internacional multipolar, que refleja cada vez más los intereses y aspiraciones de los Estados del Sur y del Este Globales, y de otros partidarios de nuestra filosofía en todo el mundo -son muchos, y su número va en aumento”.
La segunda idea, “la orientación del presidente de la República, Nicolás Maduro, de estudiar en profundidad el pensamiento del presidente de China, Xi Jinping, se ha planteado impulsar una relación constructiva con el gigante asiático y así materializar proyectos productivos de inversión para Venezuela”. Xi Jinping, eleva a otro nivel la idea de Deng Xiaoping, con el horizonte en el 2035. China imbuida en una gran transformación estructural y productiva valiéndose de la innovación científica y tecnológica (China invirtió el 2,64 % del PIB en I+D). Y nuevamente el blindaje ideológico: “…conservar siempre las aspiraciones fundacionales del Partido y tener bien presente su misión; enarbolar la gran bandera del socialismo con peculiaridades chinas; lograr el triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada y conquistar la gran victoria de dicho socialismo de la nueva época; y luchar incansablemente por materializar el sueño chino de la gran revitalización de la nación china”.
En Venezuela, Nicolás, lo tiene claro, para seguir la ruta de China, la idea central, el consenso nacional. “… a todos los empresarios de Venezuela, los invito que hagamos una alianza poderosa, productiva para la prosperidad de Venezuela, para el crecimiento, para la resolución de los asuntos que necesita nuestra economía y sobre todo para construir la independencia científica, tecnológica, productiva y económica de Venezuela”, son las palabras de Nicolás a un sector de la sociedad venezolana que por años ha permanecido a espalda del pueblo venezolano. ¿Pero cómo conquistar una nueva mayoría sino es perneando en los diversos sectores de la sociedad venezolana? Pero no es solo el llamado a este sector de empresarios al que invita Nicolás Maduro para emular la modernización impulsada por Deng Xiaoping, sobre la cual el Comandante Chávez realizo el primer bosquejo. La participación de las y los trabajadores venezolanos forma parte vital del consenso nacional: “Es el carácter científico y tecnológico de nuestra clase obrera del más alto nivel del siglo XXI, la tenemos aquí (…) no es una clase obrera analfabeta, sin formación académica, científica, profesional, metodológica, es una clase obrera del siglo XXI en la vanguardia del conocimiento que es la tenemos en Venezuela”. Y también invita a los comuneros y comuneras para ir definiendo la ecuación para el nuevo camino a andar: “(…) en esas mesas de economía vamos a colocar planes para producir alimento, los planes de desarrollo turístico comunal, los planes de activación del registro de las empresas comunales, de reactivación de las empresas de propiedad social. Economía era el gran sueño del comandante Hugo Chávez la Comuna productiva como eje del nuevo modelo de economía diversificada”.
El consenso nacional tiene el 28J su concreción, la ruta de una nueva Venezuela con mirada en un futuro promisor pasa por elegir a Nicolás Maduro, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Lo contrario es someter al país a un atraso que lo precipita al vacío. El freno a la inflación o el crecimiento económico, no son hechos fortuitos sino el concurso de miles de venezolanos y venezolanas, y su firme convicción por el desarrollo del país. Mirar con optimismo el porvenir, reconocernos como herederos de los que abrieron camino a la independencia, con el optimismo en el futuro y en la victoria absoluta de nuestro pueblo vestido de gallo pinto.
«Hemos ido superando el bloqueo… nace un nuevo modelo productivo, hecho en Venezuela», fueron las palabras que compartió Nicolás Maduro con empresarios durante el pasado Consejo Nacional de Economía Productiva, un espacio “para impulsar un gran diálogo, escucharnos y articular estrategias comunes, a fin de ordenar el nuevo pensamiento económico de Venezuela”.
Alguien por allí afirmó: “Levantarse, crecer y recuperar nuestra economía en medio de sanciones, bloqueos y medidas coercitivas no es cualquier cosa”. Y es cierto, un nuevo modelo productivo para el nuevo republicano, nace bajo el esfuerzo de cada venezolano, es producto de la voluntad nacional.
