En memoria de Isabel Cirila Gil, militante Chavista y de todo aquel que ha sido víctima de la violencia fascista impulsada por María Corina Machado.
“A menos que uno pueda penetrar el ser moral, mental y físico del adversario y cortar esos vínculos interactivos que le permiten existir como un todo orgánico, así como subvertir o apoderarse de esos bastiones, conexiones o actividades morales, mentales y físicas de los que depende, uno encontrará extremadamente difícil, si no imposible, colapsar la voluntad del adversario de resistir (crear una situación turbulenta y que se deteriora rápidamente).
Coronel (retirado) John Boyd, USAF, “Patterns of Conflict”. 2007.
“La Fuerza Armada Nacional junto al pueblo es la ecuación perfecta”.
Comandante Hugo Chávez.
La semana pasada nos atrevimos a partir de la información y del análisis del contexto a describir dos escenarios sobre los cuale se desarrollaría la contienda por el Poder en Venezuela, un escenario electoral y un escenario de violencia. En ambos casos nos hemos quedado cortos.
Sobre el primer escenario, señalamos: “A partir de este análisis, nos atrevemos a señalar que el próximo 28 de Julio, participarán entre los 11 millones y medio a 12 millones de votantes, ubicándose la abstención en 35% con tendencia al alza. Sobre este universo, Nicolás Maduro obtendría el 45% al 47% de la votación y el sector de la oposición en torno a María Corina Machado, un 39% de la votación”. Marcamos una diferencia de ocho puntos entre los dos principales candidatos.El segundo boletín del CNE ha dado a Nicolás Maduro como ganador y Presidente reelecto de los venezolanos y venezolanas; con el 96,87 por ciento de trasmisión de resultados, 6.408.844 votos (51,95 de los votos). Edmundo González, obtuvo 5.326.104 sufragios (43,18 por ciento). Ocho puntos es la diferencia con el anuncio del CNE, informando además que la abstención alcanzó el 41%.
Sobre el escenario de violencia dispuesto por la oposición para imponer un contexto favorable que incida sobre el Plan dispuesto denominando “Hasta el Final”, escribimos:“El plan “Hasta el Final” está en marcha. Para ello han dispuesto de miembros de las denominadas “Disidencias del Estado Mayor Central”, al mando de Iván Mordisco, que operarán en los Estados Apure y Barinas, junto a miembros del Cartel de Sinaloa y miembros de las denominadas “AUC Gaitanistas», a quienes se le han dado instrucciones de actuar sobre el Estado del Zulia, estas últimas tendrían en la mira a los Consulados de España y de Italia. Estas fuerzas estarían bajo la articulación del Departamento de Inteligencia Militar de Colombia (el presidente colombiano, Gustavo Petro, esta al margen de está situación). La inteligencia militar colombiana estaría actuando bajo la supervisión directa de la CIA y la DEA”. El uso de bandas criminales para construir un frente interno que posibilite la entrada en escena de una fuerza extranjera ha sido el propósito inicial, acompañado de acciones violentas contra los cuadros militantes en el territorio, cuyo objetivo ha sido desmovilizar a las fuerzas chavistas, sumergiéndolas entre el miedo y la incertidumbre. Su objetivo central, por ahora, no logra cuajar, quebrar la unidad a lo interno de la FANB se ha encontrado con férrea oposición y convicción de quienes la integran.
El plan de la oposición que rodea a María Corina Machado, ha sido derrotado en esta fase inicial, desde el momento en que el Presidente reelecto Nicolás Maduro acudió al TSJ para solicitar un recurso ante la Sala Electoral para que determine la verdad sobre los resultados electorales. “El GPP y el Psuv están listos para presentar 100% de las actas electorales…”, son las palabras que han dado un freno al Golpe de Estado activado desde Washington. En paralelo, el comunicado de los presidentes de Brasil, Colombia y México abrieron una grieta sobre el muro de contención levantado sobre Venezuela nuevamente en la reedición de un Grupo de Lima 2.0 encabezado por Washington. “Las controversias sobre el proceso electoral deben ser dirimidas por la vía institucional. El principio fundamental de la soberanía popular debe ser respetado mediante la verificación imparcial de los resultados”, es la idea central del comunicado firmado por Lula, Petro y López Obrador.
El acuerdo entre la Casa Blanca (con quien gobierne allí) y la oposición cipaya encabezada por MCM, que implica el desconocimiento de los resultados electores publicados por el CNE y que se espera sean ratificados por el TSJ, además conlleva tácitamente el reconocimiento de Edmundo González. Esto ha llevado a que el propio Presidente Reelecto Nicolás Maduro, publicase una hora antes del anuncio del Departamento de Estado, el “Memorando de Entendimiento” entre Venezuela y los Estados Unidos firmado en Qatar. Unos de sus puntos contemplaba una “Fase 3: Pasos Postelectorales”: “Tras la celebración de las elecciones presidenciales y la toma de posesión del Presidente debidamente electos, Estados Unidos desbloquea los activos del gobierno venezolano actualmente congelados en los Estados Unidos. Además, los Estados Unidos levanta todas las sanciones/designaciones basadas en la emergencia nacional con respecto a Venezuela y revoca todas las Órdenes Ejecutivas basadas en la emergencia nacional con respecto a Venezuela así como la Orden Ejecutiva que declara dicha emergencia, de conformidad con la legislación de los Estados Unidos; y los Participantes normalizan normalizan las relaciones diplomáticas y consulares”. En este contexto, el objetivo de la oposición cipaya desde un primer momento ha sido que dichas sanciones no se hayan levantado sino por el contrario estas sean aún más fuertes.
¿Cuál es plan preparado por Washington? ¿Qué prepara la oposición cipaya encabezada por MCM?
Si bien es cierto que la situación interna de los Estados Unidos no es compleja de cara a las elecciones presidenciales del mes de noviembre, y que en la Casa Blanca, la disputa por el control de las distintas facciones alrededor de Joe Biden, coloca principalmente la mira de la elite política a lo interno. La política exterior estadounidense sigue el plan dispuesto para frenar el camino de cientos de naciones en el mundo hacia la multipolaridad.
Un trabajo de un experto militar estadounidense, William Lins, titulado, “EL ROSTRO CAMBIANTE DE LA GUERRA HACIA LA CUARTA GENERACIÓN”, describe cómo la guerra ha ido mutando con el pasar de la historia. De esta manera, Lins, señala el concepto de generaciones de la guerra; La primera generación, entre 1648 y 1860, caracterizada por la utilización, en el campo de batalla, de formaciones en líneas e hileras. La segunda generación, finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, se caracterizó por el desplazamiento del apoyo de la artillería por la de la aviación y el uso de la planificación en el campo de batalla a través de un Estado Mayor. La tercera generación, entre 1925 hasta entrado el siglo XXI, “En la guerra de tercera generación se aprecia el desarrollo de las operaciones cercanas, profundas y de retaguardia, las que dieron origen a las operaciones aerotransportadas, a las operaciones de asalto aéreo, que explotan al máximo la dimensión aérea del campo de batalla, a las operaciones especiales y las operaciones psicológicas que buscan la “distorsión mental y física”30 de los combatientes y de la población civil”. Y finalmente, la guerra de cuarta generación, “donde la tecnología sería el arma principal en el campo de batalla y el enemigo no se presentará en líneas o frentes definidos, su presencia en el campo de batalla será difusa y la diferencia entre militares y civiles en el escenario podría desaparecer”.
Los ataques cibernéticos, a plataformas electorales, acompañados de operaciones de contrainsurgencia que tienen como objetivo de erosionar la causa del adversario, con el objetivo principal de aislar moralmente a la fuerza contraria. Esto se hace, según lo descrito por un Coronel de la Infantería de Marina de nombre William J. Harkin tomando en cuenta los siguientes elementos: 1) “Definir de forma clara e inequívoca el tipo de conflicto en el que estamos involucrados, utilizando como punto de partida la trinidad paradójica, según la cual todos los participantes son evaluados en función de su asociación o apoyo al gobierno, el ejército y la población”. 2) “Analizar fuerzas o participantes amigos, neutrales y adversarios utilizando el prisma moral-mental-físico para establecer los roles y relaciones entre las fuerzas en juego y dirigir acciones para desarrollar y fortalecer vínculos o romper y aislar los existentes”. Y 3) “Aplicar nuestra doctrina de guerra de maniobras con énfasis en la capacidad de adaptarse rápidamente a una situación dada y al mismo tiempo tener la previsión para controlar el ritmo de las operaciones”.
Cuando decimos que no hemos quedado cortos con el alcance del escenario de violencia contemplado en el Plan “Hasta el Final”, es porque no hemos sabido atinar en su alcance. El cuadro de alianzas de la oposición para dar el zarpazo al poder en Venezuela, Álvaro Uribe Vélez-María Corina Machado- Elon Musk-“El Mayo” Zambada (capturado y detenido recientemente en los Estados Unidos), todos bajo la batuta de la CIA, DEA y la Inteligencia Militar Colombiana, nos deja ver el conjunto de elementos dispuestos en el plan. Retomemos la idea del Coronel estadounidense Wlliam J. Harkin: “En el ámbito mental, la elaboración de planes requiere la coordinación entre múltiples entidades disímiles y desiguales y la sincronización de actividades no relacionadas. Para superar este enigma, las actividades se agrupan en categorías comunes, como desarrollo económico, gobernanza, servicios esenciales, fuerzas de seguridad del país anfitrión y operaciones de combate/operaciones de seguridad civil. Estas actividades, comúnmente denominadas líneas lógicas de operaciones, permiten a los planificadores orquestar acciones dispares de manera holística y garantizar que las actividades interrelacionadas no produzcan resultados que sean contrarios o perjudiciales al estado final deseado”.
La unidad cívico-militar y policial, la máxima unión y movilización popular, es la garantía de paz para Venezuela, para su proyecto de país, para la idea Bolivariana.
EN ROJO Y NEGRO.

“Apenas tenemos 30% de las actas porque nos sacaron los testigos de las mesas”, era la confesión de Omar Barboza, Secretario Ejecutivo de la Plataforma Unitaria Democrática. Lo cierto es que los “comanditos” no pudieron lograr la meta de colocar testigos electorales sobre la totalidad de los Centros de Votación, donde solo alcanzaron el 40%.

Tal como ocurrió durante las primarias de la oposición, el equipo de SUMATE y de Benigno Alarcón pusieron a votar a los muertos. En aquella ocasión, el señor. Ramírez (fallecido), lo pusieron a votar en el Centro 181301007 – Plaza Bolívar, Mesa 2, Tomo 1, página 1, renglón 9. Jorge Rodríguez en esta oportunidad describió cómo el milagro de la oposición puso a votar al periodista asesinado Ricardo Durán, quien aparece votando en una de las actas publicadas por el portal web dispuesto por María Corina Machado.

Desde Milla de Oro, en el Barrio de Salamanca, uno de los integrantes del Clan de “La Hermandad”, Leopoldo López ha escrito: “Yo sé que hay a quienes no les gustan las sanciones, pero luego de la amenaza y orden de Jorge Rodríguez para meter preso a Edmundo y María Corina, hay que lograr que le lluevan sanciones”.

El fiscal general de la República, Tarek William Saab, informó que durante las primeras 72 horas de violencia de los “comanditos” se habían aprehendido a un total de 1.062 personas, una buena parte de ellos serían menores de edad y otros tantos jóvenes no registrados como electores.

La información aportada por Freddy Superlano, tras su detención, estaría aportando información valiosísima sobre los destalles del plan “Hasta el Final”, con él se estaría desarticulando el mando operativo de María Corina Machado.

El rector del CNE Juan Carlos Delpino, abandonó desde el pasado domingo 28 de julio las instalaciones del ente comicial; ropa y materiales de trabajo desaparecieron de su oficina. Sería interesante repasar lo contemplado en la Ley sobre la ausencia absoluta de un rector principal.

Según el portal RealClearPolitics, al 3 de agosto de 2024, el “RPC Poll Average”, Trump posee el 47.7% de la intención de votos y Kamara Harris posee el 46.5% de la intención de votos. Un final de fotografía sería posible en las elecciones en los Estados Unidos. Recordemos siempre que la política exterior estadounidense es una sola. Se trate de republicanos o demócratas, solo hay matices en su política hacia el mundo.
