MELONI, IL DUCE DEL “OCCIDENTE COLECTIVO”.

En Memoria de Gloria Marlene Vanegas, “CAPERUCITA”, una mujer indoblegable que lucho contra el Fascismo; ¡Quién dijo miedo… y en Chacao menos!

“El imperialismo, el capitalismo, el fascismo, el neocolonialismo, el racismo, la brutal explotación del hombre por el hombre en todas sus formas y manifestaciones, se acercan al ocaso en la historia de la humanidad, y sus enloquecidos servidores lo saben; por eso sus reacciones son cada vez más desesperadas, más histéricas, más cínicas, más impotentes. Solo eso puede explicar crímenes tan repugnantes y absurdos como el de Barbados”.

Comandante Fidel Castro. Discurso pronunciado en el acto de despedida de duelo de las víctimas del avión de cubana destruido en pleno vuelo el 6 de octubre, efectuado en la Plaza de la Revolución. 1976.

Recientemente en la ciudad de Nueva York, en la entrega del premio “Ciudadano Global”, auspiciado por el Atlantic Council, un think tank ultraconservador y del establishment, uno de los centros del pensamiento del “Occidente Colectivo”, el integrante del grupo Goldman Sachs y presidente del think tank, John F.W. Rogers, explicaba a los presentes lo transcendental del evento: “Esta noche, el Atlatntic Council reconoce a unos pocos que nos inspiran a nosotros y al mundo a brillar, a creer en algo mejor, a luchar por algo más brillante y a salvaguardar esos ideales que consideramos sacrosantos. Representan lo mejor de nuestra asociación transatlántica y sirven como faros que nos guían hacia nuestra mayor aspiración”. Y agrego Rogers ante la mirada atenta de los asistentes: Nos reunimos en una encrucijada para el Atlantic Council y la comunidad global en general, mientras enfrentamos una era de formidable incertidumbre geopolítica”.

Acto seguido, Elon Musk, se dispuso a entregar el premio a una de las galardonadas, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. “Es un honor presentar y entregar el premio a alguien que es incluso más hermosa por dentro que por fuera. Giorgia Meloni es alguien a quien admiro mucho, que ha hecho un trabajo increíble como primera de Italia. Italia está experimentando un crecimiento económico récord y un desempleo en mínimos históricos. Es genial. Y también es una persona auténtica, honesta, veraz, y eso no siempre puede decirse de un político”.

Luego del edulcorante de Elon Musk, siguió el discurso de quien tomara el testigo de las ideas de Mussolini. Automáticamente se nos vino a la mente, una nota de prensa sobre la decisión de la nieta del Duce, Rachele Mussolini, concejala en Roma por el partido de la Meloni, “Hermanos de Italia”. La Rachele, había tomado la decisión de renunciar al partido de la Meloni: «… para mí ha llegado el momento de pasar página y unirme a un partido que siento más cercano a mi sensibilidad moderada y centrista».

¿Por qué vale la pena defender Occidente? Retumbó en la ciudad de los rascacielos.

Inicialmente, la Meloni, barajeó varias manera para entrarle al discurso, “pensé en enfatizar el orgullo que aún siento como la primera mujer en servir como primera ministra”, “O sobre los esfuerzos que está realizando el gobierno italiano para reformar su país y convertirlo, una vez más, en protagonista del tablero geopolítico”, tal vez sobre el “vínculo inseparable que une a Italia y a los Estados Unidos”, “O podría haber hablado de política exterior, en un tiempo dominado por el caos en el que Italia se mantiene firme junto a quienes defienden su libertad y soberanía, no sólo porque es justo hacerlo, sino también porque está en el interés de Italia y de Occidente evitar un futuro en el que prevalezca la ley del más fuerte”.

Pero la Meloni, se fue por el pensamiento duro y estructurado, “Permítanme comenzar mencionando un artículo de opinión publicado recientemente en la edición europea de Político. Este análisis se centraba en el “nacionalismo occidental de Meloni”. El autor, que se llama Dr. Constantini, sostiene que mi creencia política está en “lo que podría llamarse ‘nacionalismo occidental’”, un pensamiento que, en su núcleo, encarna la supervivencia y el renacimiento de la civilización occidental, que, según Constantini, es “nueva en la escena europea”. “Nacionalismo occidental” y “renacimiento de la civilización occidental”, son dos perlas que la Meloni deja rodar ante el auditorio. Acto seguido trata de blanquear el concepto de “nacionalismo” que retrotrae a los tiempos del Duce, de Führer o a la del “Caudillo”: “No sé si nacionalismo es la palabra correcta, porque a menudo recuerda doctrinas de agresión o autoritarismo. Sin embargo, sé que no debemos avergonzarnos de usar y defender palabras y conceptos como nación y patriotismo…”.

“Para mí, Occidente es más que un lugar físico. Con la palabra Occidente no definimos simplemente a los países por su ubicación geográfica específica, sino como una  civilización construida a lo largo de los siglos con el ingenio y los sacrificios de muchos. Occidente es un sistema de valores en el que la persona es central, hombres y mujeres son iguales y libres, y por tanto los sistemas son democráticos, la vida es sagrada, el Estado es laico y se basa en el imperio de la ley”, recalca a los presentes que no hay que avergonzarse de las dos bombas atómicas lanzadas por los Estados Unidos, ni ruborizarse  en el intento de Hitler en buscar la raza pura ni mucho menos avergonzarse porque la entidad sionista conocida como Israel bajo el mandato divino imponga a sangre y fuego la “civilización occidental” a los “terroristas” musulmanes. Democracia y libertad, son los valores construidos por Occidente de los cuales la comunidad mundial no debe avergonzarse. Hay que combatir lo que “uno de los grandes filósofos europeos contemporáneos, Roger Scruton, llamó oikofobia, del griego oikos, que significa hogar, y fobia , que significa miedo. La oikofobia es la aversión hacia el propio hogar. Un desprecio creciente que nos lleva a querer borrar violentamente los símbolos de nuestra civilización, tanto en Estados Unidos como en Europa”. La oikofobia es para Meloni el primer gran riesgo para el “Occidente Colectivo”. Reforzar lo espiritual, la gran cúpula de hierro contra el eje del mal. Recordemos siempre, tal como lo hace Meloni, y lo repite María Corina Machado o Milei en Argentina, es la lucha del bien contra el mal.

“El segundo riesgo es la paradoja de que, mientras por un lado Occidente se menosprecia a sí mismo, por otro a menudo afirma ser superior a los demás”, con el riesgo que el “Occidente Colectivo” se convierta un interlocutor menos creíble: “El llamado Sur Global exige más influencia. Las naciones en desarrollo que ya están en gran medida consolidadas colaboran entre sí de manera autónoma. Las autocracias están ganando terreno frente a las democracias y corremos el riesgo de parecernos cada vez más a una fortaleza cerrada y autorreferencial”. Para Meloni, las autocracias pasan por identificar al enemigo; Corea del Norte, China, Rusia, Irán, Venezuela, Cuba, Nicaragua…

Ante los presentes, la Meloni, lanza una idea que deja al auditorio en silencio total: “las crisis se multiplican en el mundo, pero cada crisis esconde también una oportunidad, porque exige cuestionarse y actuar”. ¡El “Occidente Colectivo debe cuestionarse y actuar! Y sin dejar que los presentes pestañeen, sentencia: “necesitamos recuperar la conciencia de quiénes somos. Como pueblos occidentales, tenemos el deber de cumplir esta promesa y buscar la respuesta a los problemas del futuro teniendo fe en nuestros valores: una síntesis nacida del encuentro entre la filosofía griega, el derecho romano y el humanismo cristiano”. No olvidemos a Reagan, les señala Meloni: “Ante todo, debemos darnos cuenta de que ningún arsenal, ni ninguna arma en el arsenal del mundo, es tan formidable como la voluntad y el coraje moral de los hombres y mujeres libres”.

¿Cómo nos vamos a cuestionar en Occidente nuestra identidad imperialista? ¿Cómo vamos a caer en la provocación de los “regímenes autoritarios”?. Habrá pensado en voz alta la Meloni. Con un golpe al pulpito, la Meloni pone el alerta sobre la narrativa que estos regímenes quieren imponer, esa “idea de la inevitable decadencia de Occidente, la idea de que las democracias no están cumpliendo con sus promesas”.

¡Mosca! Les dice a los presentes, casi en voz de reclamando a Elon Musk: “Un ejército de trolls y bots extranjeros y malignos se dedica a manipular la realidad y a explotar nuestras contradicciones. Pero a los fanáticos del autoritarismo, permítanme decirles muy claramente que defenderemos nuestros valores. Lo haremos”. Y no, la Meloni, no miente, el “Occidente Colectivo” está defendiendo sus valores, más de 70 mil toneladas de bombas han caído sobre Gaza. Más de 2 mil muertos y casi 10 mil heridos en el Líbano producto del ataque de Israel. 

“Así que, al final del día, el patriotismo es la mejor respuesta al declinismo”, defender las raíces que han hecho grande a Occidente, es lo que para Meloni necesita hacer cada gobernante del “mundo libre”: “Aprender de nuestros errores pasados es la condición previa para ser mejores en el futuro”. Meloni está clara que el “Occidente Colectivo” puede responder ante la amenaza: “Sabemos leer estos fenómenos porque nuestra civilización nos ha dado las herramientas”.

Finalmente, Meloni deja la vara alta para los demás galardonados en los premios “Ciudadano Global”: “El tiempo en que vivimos nos exige elegir lo que queremos ser y qué camino queremos seguir. Podemos seguir alimentando la idea de la decadencia de Occidente; podemos rendirnos a la idea de que nuestra civilización no tiene nada más que decir, no hay más rutas que trazar. O podemos recordar quiénes somos, aprender también de nuestros errores, sumar nuestro propio trozo de historia a este extraordinario caminar y gobernar lo que sucede a nuestro alrededor, para dejarles a nuestros hijos un mundo mejor. Esa es exactamente mi elección”.

En el mundo de hoy, no hay puntada sin dedal. En este mundo no hay casualidades si no intereses. No confundir crisis con declive ni mucho menos con ocaso, es clave para comprender cómo el “Occidente Colectivo” entiende el mundo de hoy y trabaja para mantener su hegemonía o para dejar al mundo sin el oxígeno suficiente para que reine la vida. Como diría mi amigo Néstor González, malandro se retira disparando.  

Miguel Ernesto Salazar

Profesor en Geografía e Historia. Militante del Partido Unido Socialista de Venezuela. Miembro del Equipo Editorial de la Revista Pueblo En Armas.