El histórico discurso de la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, en la 81 Asamblea General de las Naciones Unidas fijó los grandes objetivos de la nación, con base en una posición firme de apego a la paz, porque ese es un paso decisivo para alcanzar la estabilidad política y el bienestar social.
Entre tanto, el pueblo se volcó a las calles de la capital para expresar su respaldo a la Presidenta, y la Asamblea Nacional aprobó un Acuerdo en el que subrayó el pensamiento del Libertador Simón Bolívar y la fortaleza de las instituciones de la democracia venezolana.
La presencia de la Presidenta Delcy Rodríguez generó una gran expectativa, todos los medios y redes reseñaron su alocución, signada por la consciencia plena de la correlación de fuerzas políticas que existe hoy en el mundo.
Desde la tribuna más importante de la diplomacia mundial expresó que:
«En 2026, Venezuela ha vivido dos grandes y dolorosas pruebas en su vida como nación, una derivada del estrangulamiento de la política interna y la confrontación agudizada con Estados Unidos de América. Otra, proveniente de la fuerza de la naturaleza, el doble terremoto del 24 de junio. Venezuela renace resume la actitud que nuestro pueblo ha asumido frente a estos dos acontecimientos».
Destacó que Venezuela está unida en la exigencia de levantar las sanciones, «que socavan las libertades económicas y retardan el desarrollo», además, subrayó la importancia de la reanudación de las relaciones petroleras con Estados Unidos y Europa, que datan de hace más de cien años, y agradeció la solidaridad de todos los países ante la terrible calamidad de los terremotos.
Asumimos el difícil y complejo camino de la lucha política de todo el pueblo, pero hoy le decimos al mundo que: ¡Nosotros Venceremos!
