A comienzos de esta semana, Chile acogió bajo el lema “Democracia Siempre” a un grupo de autoproclamados progresistas —esa ambigüedad de “ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario”— empeñados en blanquear a la democracia occidental.
A comienzos de esta semana, Chile acogió bajo el lema “Democracia Siempre” a un grupo de autoproclamados progresistas —esa ambigüedad de “ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario”— empeñados en blanquear a la democracia occidental.