Maduro tiene el timón.

Por Miguel Ernesto Salazar.

De un trabajo publicado en la Revista Pueblo En Armas, en septiembre del 2021, titulado: “La idea sobre la Geopolítica y la Defensa Nacional en la obra del General de las Luces”, haciendo referencia al General en jefe Jacinto Pérez Arcay, extraemos estas dos citas, la primera nos aproxima a la ruta que llevo al Comandante Hugo Chávez para ubicar a Venezuela en el epicentro de la geopolítica mundial: “Qué hacer entonces, sugiere el General en jefe Jacinto Pérez Arcay al estadista, lo invita a buscar en el Ideario Bolivariano la idea de geopolítica y defensa nacional, ¿Cómo iluminar el sueño revolucionario de hoy, sino aprehendiendo el legado bolivariano registrado en documentos y en la memoria histórica? Se interroga el propio Pérez Arcay. En el “Alfarero de las Repúblicas”, en referencia a Bolívar, se entiende el “proyecto geopolítico unitario como sostén de la revolución de Nuestra América”, y la segunda, nos coloca frente a los elementos presentes en el concepto de la geopolítica: “Necesitamos pensar el destino del Estado en cuanto epicentro vital del Subcontinente y ello implica conocerlo como disparador histórico, hoy fortalecido por su ubicación y potencialidades petrolera y acuífera”.

En otra publicación, “Manual Breve de Geopolítica, Declinacionismo, redespliegue y multipolarismo”, un libro escrito por Fernando Esteche y Ana Laura Dagorret, cuyo PDF está disponible en la página web www.puebloenarmas.com, nos adentra en uno de sus párrafos a comprender el concepto de geopolítica: “Desde que se acuñó el neologismo Geopolítica, son muchos quienes se han ocupado de su definición con diferentes matices; pero en todas siempre se expresa la relación entre la geografía y la política. Es el Gran juego de poder, de expansión espacial, de control y hegemonía. Se entiende por geopolítica el estudio de cómo la geografía, bajo determinadas circunstancias, puede conformar el destino de pueblos, naciones e imperios enteros. Es una categoría con carácter dinámico”.

¿Por qué hemos citado varios estudiosos de la geopolítica para analizar lo que supone una inminente apertura de la Mesa de Diálogo en México? ¿Sobre cuales condiciones se sentó el Gobierno Bolivariano en el 2021, en el 2022 y que ha cambiado en este 2023? Entendiendo que una de las razones para no volver al dialogo con la oposición es el mantenimiento de las sanciones y el bloqueo dispuesto sobre Venezuela que ha sido avalado por la oposición, esa misma que concurre a unas posibles primarias para elegir su candidato para el 2024. Veamos primero el primer aspecto ligado al concepto geopolítico, la gira hecha por el Presidente Nicolás Maduro por Arabia Saudita, Turquía y Brasil. La visita del Canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, la del Fiscal General de la CPI Karim Khan y recientemente, la importantísima visita al país del Presidente de Irán, Ebrahim Raisi. Esto sin que contabilicemos comunicación permanente que el Presidente Maduro sostiene con sus homólogos de Rusia y China. Cada visita del Presidente Maduro, cada visita de altos personeros de la geopolítica mundial, cada llamada entre Maduro y Putin o Jinping, tiene su propósito, su contexto y sus acuerdos.

El propio Presidente Nicolas Maduro ha señalado, «Hay un mundo nuevo, con nuevas potencias emergiendo» y es sobre esta realidad mundial, este nuevo orden mundial que «Estamos tejiendo alianzas estratégicas con los países emergentes, con las nuevas potencias del mundo, para que Venezuela brille en el mundo, para que Venezuela crezca en inversión, en su economía real». Sobre esto agregaremos que el pasado 29 de mayo, el Presidente Nicolás Maduro expresó la intención de Venezuela de unirse al bloque de los BRICS. Analicemos estos datos proporcionados por la CELAC sobre los BRICS: estos representan el 25 % del PIB mundial, por debajo del PIB del G-7 (27 %). Concentran el 16 % del comercio global, 42 % de la población mundial y alrededor del 20 % de la inversión mundial. “Los BRICS controlan el 8.7 % de las reservas mundiales de petróleo. Si se une Venezuela, los BRICS controlarían el 26.2 %. Si se suman Arabia Saudita e Irán sería el 35.3 %. En el caso del gas, pasaría del 25.2 % al 28.6 % con la adhesión venezolana. En suma, la adhesión venezolana catapulta a los BRICS como potencia petrolera”. Y finalmente, “con la conformación del Banco de los BRICS, dirigido por Dilma Rousseff, Venezuela puede hacer frente al bloqueo económico impuesto por Estados Unidos (EE. UU.) y acceder a nuevas formas de financiamiento. Implica ampliar la relación con otros países que están por fuera del sistema de la Sociedad para las Comunicaciones Interbancarias y Financieras Mundiales (SWIFT). La alternativa es el Cross-Border Interbank Payment System (CIPS), creado por China desde 2015 y utilizado por los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y la vinculación con el Banco de Desarrollo de los BRICS”.

En Brasil, en el contexto de la Cumbre de Presidentes de Suramérica, después de una década Venezuela vuelve a un conclave de las naciones del sur y por la puerta grande. La política exterior de Lula Da Silva direccionada a reposicionar a Brasil en los espacios de concertación regional y global, y para ello cuenta con Venezuela como un aliado para trazar la ruta hacia la integración. UNASUR, el renacer del Sur es una materia pendiente para consolidar el bloque sudamericano con el desafío de enfrentar la pobreza y la desigualdad creciente bajo la base de la construcción de la paz regional.

Al lado de Lula en Brasil, emerge la figura de Gustavo Petro al frente del Gobierno del Cambio termina de conformar el triángulo de la integración regional, la “paz total” es un propósito que no se circunscribe al país neogranadino sino que por el contrario a toda la región. “Más democracia, menos sanciones”, ha sido la petición concreta de Petro sobre Venezuela, de la conspiración permanente contra el pueblo venezolano de Iván Duque en su objetivo de aniquilar a la Revolución Bolivariana pasamos a la posibilidad de volver a integrarnos a la Comunidad Andina de la mano del Gobierno del Cambio.

Esto nos pone en perspectiva del alcance del Chavismo en una futura Mesa de Dialogo. Al hacer balance, el Chavismo llega primero que todo con candidato definido para el 2024, Nicolas Maduro Moros. ¿Podemos decir lo mismo de la oposición? Las primarias aun son una entelequia que con el pasar del tiempo se disuelve con la intervención de los agentes químicos que en ellas están presentes, que no son otros sino la propia oposición. El Chavismo llega con el Gobierno Bolivariano inmerso en la dinámica geopolítica mundial como ya hemos señalado anteriormente. ¿Dónde está el Grupo de Lima? ¿Cuál es la posición actual de los fulanos 55 países que apoyan a Juan Guaidó? ¿A dónde quedo la Cumbre por la Democracia empujada desde la Casa Blanca? ¿Alguien se acuerda de la OEA? ¿Qué sentirán los asistentes al Oslo Freedom Forum 2023? Por ahora lo concreto es que quien fungiera como presidente del interinato, se encuentra en La Florida entre Park Universal Studios, Tampa Bay CityPASS, Walt Disney World Resort y Daytona Beach.

De la Conferencia Internacional de Bogotá rescataremos los puntos que deberían estar sobre la Mesa de Dialogo en México: 1) “Establecer un cronograma que permita la celebración de elecciones libres y transparentes, donde se tomen en cuenta las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea de 2021”. 2) “Insistir en que los pasos acordados previamente por las partes en la negociación de México vayan en paralelo con el levantamiento de las distintas sanciones”. Sobre este punto, recordemos lo señalado por el presidente de la Asamblea nacional, Jorge Rodríguez: “Con toda responsabilidad digo, no vamos a firmar ningún acuerdo hasta que no levanten las 765 sanciones impuestas. ¡Si queremos elecciones justas libres de sanciones». ¿La oposición cumplirá la palabra sostenida sobre el último acuerdo, devolver los 3 mil millones de dólares retenidos, secuestrados en cuentas bancarias de Estados Unidos y de Europa que pertenecen al Estado venezolano? Mientras tanto, desde la “Plataforma Unitaria” desojan la margarita ante el anuncio de la Asamblea Nacional de la conformación de la Comisión Preliminar  integrado por 11 diputados para definir el Comité de Postulación para la elección de la nueva rectoría del CNE, convocada “a mantener a preservar, sostener y solidificar el proceso de Victoria de la Paz».

Recientemente, el indio Dalbir Singh realizó un discurso en el marco de la Conferencia Global sobre Multipolaridad, efectuada a finales del mes de abril y planteó: “Es imposible entablar una conversación sobre el paradigma geopolítico sin tropezar con la idea de la multipolaridad. El escenario socio-político y económico mundial ha despertado un renovado interés por los debates sobre la configuración internacional del poder. El panorama geopolítico está en transición y parece que estamos entrando en la era multipolar. Debemos analizar qué ideas podemos extraer de la teoría de las relaciones internacionales, cuáles son las lecciones relevantes de la historia y cuáles son las especificidades de nuestra situación, y cómo podemos trabajar todos juntos para garantizar que la multipolaridad se convierta en un vehículo para el desarrollo sostenible y la paz duradera en este planeta”.

Venezuela entro en una dinámica que sobrepasa sus fronteras y la reanudación de la Mesa de Dialogo en México, que terminará de colocar al país en un camino sin retorno hacia la multipolaridad dando paso a lo que el Comandante Hugo Chávez alguna vez dejo planteado en propuesta como candidato para la Gestión Bolivariana Socialista 2013- 2019: “El cuarto gran objetivo histórico implica continuar transitando el camino en la búsqueda de un mundo multicéntrico y pluripolar, sin dominación imperial y con respeto irrestricto a la autodeterminación de los pueblos”.