El futuro contiene lo temido y lo anhelado, dependiendo de la concepción del mundo o de vida que el ser humano construya y se de. No es el mismo futuro para quienes desde la barbarie se aferran a un mundo unipolar que el futuro de aquellos pueblos que abrazan la complementariedad de un mundo multipolar. No es el mismo futuro el que medita el presidente ecuatoriano Daniel Noboa al futuro que sueña despierto el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.

